domingo, 8 de febrero de 2026

Breve historia de la Compañía Telefónica

 

 


 PRESENTACIÓN

 La Compañía Telefónica (en adelante CT) es la mantenedora de la red de portales espacio-temporales en el universo.

No tiene sentido mencionar su fecha de fundación aquí pero fue la creadora de la red telégrafos y teléfonos original, hito a partir del cual se diversifica en diversos ámbitos tecnológicos e industriales.

Paralelamente se convierten en un movimiento religioso con la sólo misión de preservar el funcionamiento de la red en todo momento y lugar.

Son la compañía más popular del universo y si usted aún no los conoce es porque en realidad se halla en un estado subcivilizatorio y aún no forma parte de él.

Si tiene usted la fortuna de resultar nativo de un enclave en el que la CT decide alojar un nodo, está usted de enhorabuena. En un parpadeo va pasar de la más natural barbarie a paladear el más exquisito té británico de las 5. O’ clock. (La CT se enorgullece de su enfermiza obsesión por la puntualidad).


HITOS HISTÓRICOS

Hay algunas cosas que usted debe conocer acerca de la CT:

Aviso:

Jamás será requerido pago alguno por sus servicios, si en su planeta local están gravando el uso de la tecnología de la CT está usted siendo víctima de una estafa.

Tales prácticas infringen la normativa de uso de la Red de Conductos Galácticos (en adelante RCG) y son perseguidas y castigadas en función de la normativa de la CT, sujeta a cambios.

 

*** 

Es difícil ofrecerle a usted una noción completa de lo que la CT representa en el universo. Desde su contexto podría definirse con una mezcla de Coca-Cola, la NASA, el arsenal atómico ruso, la capacidad productiva de China y la fe de lamas tibetanos.

Los empleados históricos de la CT son conocidos por emprender largos viajes generacionales para la implementación de la RGT que hace posible el traslado de un lugar a otro del universo, contando con la indescriptible gratitud de sus usuarios. Más teniendo en cuenta que es gartis, y a todo el mundo le gusta lo gratis. Por lo que, si tiene usted alguna diferencia de opiniones con CT será meramente transitoria.

Y aquí cabe recordar el clásico slogan de la CT, conocido y repetido en todo del universo y la pequeña anécdota que lo acompaña.

Mucho tiempo atrás, durante la presentación de una implementación de la RCG, se contactó en directo con el servicio de atención al cliente de la compañía, ante una audiencia universal. El presidente de la compañía inició la comunicación que no tardó en ser atendida: -Compañía telefónica, ¿dígame?

El holograma mostraba a un trabajador que parecía airado. El presidente de la compañía se presento y antes de que pudiera terminar la frase el trabajadorse elevó salvajemente en gritos: ¡A tomar por culo! ¡A tomar por culo!

La llamada se interrumpió y el presidente de la CT continuó lacónicamente: -Bien, creo que hemos conectado en un mal momento. (Esta última frase resulto hilarante en cada galaxia debido a algunas características de la tecnología de la RCG).

En un hábil giro del departamento de marketing, a través de un campaña donde se veía a un trabajador poner postes de teléfono a cámara rápida, al modo de lo que aquí equivaldría al conejito de Duracell, en un páramo absolutamente desolado, hizo suyos los gritos salvajes del operador airado: “Compañía Telefónica, te llevamos: ¡A tomar por culo! ¡A tomar por…

 

 SUS EMPLEADOS 

 Los trabajadores de la CT son los héroes del universo. Ellos hacen posible la comunicación y el desplazamiento a través del espacio-tiempo en cada una de las galaxias. ¡Y es gratis!*

Si usted dispone de reservas o concentraciones de oro significativas y éstas en algún momento se “evaporan”, es posible que hayan sido dispuestas para la preservación de la estructura de RCG según normativa de la CT, “metales y aleaciones”, artículo 33.

Lo más importante que debe usted entender acerca de la CT es que no es sólo una “compañía telefónica”, no se deje engañar por el nombre: es también la “compañía del ferrocarril”, “la compañía de correos” y la “compañía aérea”. La compañía del agua, del gas, y de la luz. Y la “compañía de Jesús. Y “la compañía”, a secas. Es todo eso y mucho más de lo que usted pueda imaginar. Es una familia universal. Es, incluso, hasta “las malas compañías”. Es para algunos, como ya se ha dicho, un credo, universal.

Debe usted comprender que la CT, a través de su dilatada historia, ha debido hacer frente a innumerables situaciones a lo largo, ancho y alto del universo. Lidiando, no sóló con las leyes de la física, si no con fauna local de todo pelaje y condición. Un empleado puede ser una mezcla de Indiana Jones, David Attenborough, Jacques Costeau, Albert Einstein, Chuck Berry, Bruce Lee, Espartaco, Picasso y Mae West: los chicos buenos van al cielo, los de la CT a todas partes. Literalmente. Los llaman lagartijas porque puedes encontrar uno con solo levantar una piedra en cualquier parte.

Y así es como las “lagartijas” de la CT han construido y mantenido por tiempos inmemoriales la RCG que hace posible viajar a través del inmenso universo, a través de guerras galácticas, supernovas y el quasi infinito vacío del espacio.

Algo que usted debe saber de los trabajadores de la CT es que están absolutamente locos. La reclusión física debido los viajes interestelares fuera de RCG, más allá de la intercomunicación a través de la tecnología genera un perfil psicológico caracterizado por su impredecibilidad, hecho que el slogan de la compañía recoge abiertamente y del cual se enorgullece.

Cabe recordar que el momento fundacional de la RCG fue resultado de una iniciativa individual de un trabajador de la CT que, convencido de sus propias tesis, viajó durante años en un trayecto sólo de ida, a través del cosmos, con su familia en solitario, que terminaron dándose por desaparecidos.

Muchos años después de ser completamente olvidado por todos sus descendientes llegaron a su destino y lograron hacer la primera conexión registrada. Las primeras declaraciones de uno de sus tataranietos fueron: “el viaje de vuelta ha sido mucho más corto”.

Desde entonces una magnífica “red de metro” ha sido implementada para su uso libre y es mantenida por la CT, respetada, amada, temida y querida en todo el universo. Son unos cachondos.

Tiene usted que entender que la CT también es la compañía de radio, televisión e internet. También es la productora del equivalente al “Saturday Night Live” en cada galaxia, líderes indiscutibles de audiencia desde hace eones.

 

Aviso: 

Si halla usted tecnología de la RCG en desuso no es recomendable tratar de operarla, y mucho menos si usted no sabe qué diablos está haciendo o como funcionan determinadas cosas.

Si aún así usted insiste en ignorar la recomendación anterior, con ánimo de evitar experiencias existenciales traumáticas asociadas al uso de la tecnología, si usted no comprende el funcionamiento del espacio tiempo y la mecánica de su dilataciones puede guiarse por una simple regla: sólo viajes de ida. Que la CT vuelve a recomendarle no hacer, como no recomendaría a un ciego pasear por un campo de minas.

*** 

 

EL LEGADO

Es posible que llegados a este punto usted considere la posibilidad de desear convertirse en un empleado de la CT. No se preocupe, seguramente ya trabaja para nosotros, aunque no lo sepa.

Es también interesante mencionar que la CT es también responsable de tecnologías que no tienen un equivalente preciso dentro de su contexto: es también la compañía de implantes cibernéticos y telepáticos número uno en el universo.

Usted ya los conoce a través de algunos diseños filtrados con tecnologías de comunicación mental, entre ellos el Nokia 3310, el AK-47, la Coca-Cola o la Citroën C15.

La CT es también precursora en la industria de publicidad en sueños, droides de compañía y vectores de antimateria (lo equivalente a cabezas termonucleares).

Quizás a usted le pueda recordar a la marca comercial “Yamaha” que lo mismo te fabrica una guitarra que un motor fueraborda. Por otro lado le podría recordar a “Kodak” donde los empleados se regían por un calendario propio de la empresa. O a “Google” como proveedor de una amplia red de servicios. Es todo eso y mucho más.

La CT se enorgullece de su Red de Universidades Intergalácticas (RUI) donde los erasmus sí son una locura y la cafetería recuerda a la cantina de Star Wars.

La CT no es sólo una empresa, no es sólo una fábrica. No es sólo un estado o federación, ni sólo una religión, ni un sueño compartido ni un modo de vida. Ni siquiera una filosofía, ni una misión sagrada, es un estado mental.

La CT está en la comunicación a distancia desde que se inventó el grito. Y a gritos seguimos.


Compañía Telefónica: ¡A tomar por culo!













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