1. 1943
-Como queso fresco,
señor.
-¿Queso fresco?
-O mantequilla
caliente, lo que usted prefiera.
Era una sala austera
hasta para los estándares de los años 40, con dos sillas, una mesa
y una bombilla colgando del techo, nada más.
En una de las sillas
un soldado con el brazo derecho amputado, en camiseta caqui. Frente a
él un oficial de la OSS, más uniformado de lo que hoy se estila en
los servicios de inteligencia.
El soldado le estaba
explicando al oficial como pudo introducir el brazo a través de un
mamparo de sólido acero en el curso del experimento. Algunos dicen
que fue precisamente el queso lo que dio nombre al experimento y que
esa no habría sido su ubicación real, además de otros detalles
clave distorsionados.
El oficial revisaba
de nuevo el infome entre sus manos, redactado por el soldado que
tenía en frente, más desconcertado que el joven que a pesar de la
pérdida del brazo no vaciló ni un momento en su compromiso.
-Supongo que no hace
falta que le recuerde que esta conversación, así como el
experimento y el contenido de su informe son información
clasificada.
-Sí, señor.
-Lamento su pérdida.
No hable con nadie de ello. Puede retirarse, soldado.
Por un breve momento
algo se removió en los ojos del joven pero rápidamente se levanto
de forma enérgica, hizo el saludo militar con su brazo izquierdo y
girando sobre sus talones salió de la sala, no muy grande, por la
puerta.
El oficial encendió
un cigarro y se reclinó sobre su asiento. Con la guerra todo se
estaba convirtiendo en una locura pero aquello parecía brujería.
Tuvieron que acudir
hombres con sopletes para desengancharlo del barco, al él y a unos
cuantos más. Algunos hundidos sobre la cubierta hasta la altura del
pecho por los que no se pudo hacer nada, otros desaparecidos… un
completo desastre. Teleportar un buque de ese modo, con la mitad de
la tripulación incrustada en la estructura, no iba a resultar muy
útil. Si tenían que ganar la guerra no sería de aquel modo.
Iba pasando
fotografías. Realmente los cuerpos atravesaban el metal de un modo
que jamás vio antes. Al cesar la prueba la mezcla se había
solidificado de un modo inconcebible: había metal dentro de la carne
y el hueso y carne y hueso dentro del metal, por debajo del nivel
molecular, según el cirujano que practicó las autopsias y el resto
de intervenciones, amputaciones diversas.
Todos buenos chicos,
de los mejores. No deberían dejar a los científicos jugar con
fuerzas que no comprenden, no mientras dependan vidas humanas.
***
2. 1991
-¿Hay novedades?
Giró la cabeza
despacio a un lado y el otro con pesar hasta que por fin puso el
gesto en palabras:
-Nada.
El oficial no
respondió y se dirigió con largos pasos hacia el despacho de
director científico.
La misión de
reconocimiento programada para un máximo de 6 horas no había
regresado después de 36. Muchos no habían dormido, algunos estaban
acurrucados en algún sofá de las instalaciones con chaquetas a modo
de mantas, todos con la ropa del día anterior, cansados y presa del
desánimo.
En la sala principal
se respiraba una calma tensa. Los milenarios bloques de piedra del
recinto contrastaban con cables, generadores, consolas de mando y
pantallas de monitoreo, todo bañado por la luz azul que irradiaba un
círculo ondulante que por momentos parecía mercurio ingrávido. La
estructura que lo generaba parecía ahora ominosa y oscura,
amenazante.
El júbilo del éxito
al conseguir ponerla en funcionamiento rápidamente había dejado
paso a un presagio amargo.
-No es una buena
idea, general. Deles su tiempo, puede haber surgido algún
imprevisto.
-Desde luego. Desde
luego esto no estaba previsto, y lo que me preocupa es que no dependa
de mis hombres. ¿Qué podría haber funcionado mal?
-¡Nada! Y todo…
Tiene que comprender que empezamos a entender el funcionamiento
teórico del aparato a medida que avanzamos. Ya le dije que era
prematuro enviar un equipo. Yo no hubiera enviado ni a una cobaya. ¿Y
ahora quiere enviar otro mayor?
-Hay que averiguar
que ha sucedido.
-Dudo mucho que sea
un problema técnico, está estable, ha de ser otra cosa.
-Bien, enviaremos un
grupo de rescate a las 48 horas. Eso le da a usted 12 horas para
hacer los preparativos y organizar los turnos. Asegúrese de que el
personal tiene un descanso apropiado. Y agradezco su consejo, pero le
recuerdo que no necesito su autorización.
El hombre en la bata
blanca levantó la mirada por encima de las gafas, sosteniendo aún
papeles con lecturas y gráficas que fingía revisar:
-¿Algo más?
-Ojalá haya
noticias antes.
-Tal vez sí,
comparto su inquietud, pero seamos pacientes.
-12 horas.
***
3. El otro lado
La misión de
rescate partió incluso antes de lo programado. Cinco hombres y un
sargento al mando. Cuando cruzaron el portal, al ver a los miembros
del primer equipo en las inmediaciones, el primer pensamiento fue que
se disponían justo para regresar.
El diálogo y la
mayor parte del episodio fueron bastante caóticos, ya desde que el
primer grupo tomara contacto. Más allá de la recitadas mediciones
de radiación, temperatura, presión y humedad lo primero que les
sorprendió fue el tono verde pálido del firmamento: -Apuesto a que
no pensaste nunca apartarte tanto de Minesota.
La composición de
la atmósfera había sido previamente estudiada y resultaba
perfectamente respirable, más allá de la pesadez del ambiente.
El uniforme y equipo
ya de por sí produce cierta sensación de opresión y peso que se
vio reforzada al cruzar el umbral. La cabeza se sentía embotada como
el tapón de corcho aún en el cuello de una botella de vino y la
respiración costaba más trabajo, aunque la adrenalina neutralizó
brevemente los efectos.
A ese shock inicial
el segundo grupo tuvo que sumarle encontrar a sus colegas en una
actitud que no terminaban de comprender. El primer grupo pensó al
principio que enviaban refuerzos de última hora. En cuanto se aclaró
la orden recibida la discusión no se hizo esperar.
-No vamos a evacuar,
acabamos de llegar hace dos minutos. Y no sé que ha pasado con esos
dos días, pero viendo donde estamos no creo que hayamos perdido el
tiempo. Aunque perdamos otros dos a la vuelta, ellos pueden esperar,
no voy a volver con las manos vacías.
El líder del
segundo equipo estaba apunto de insistir en la última orden efectiva
y la cadena de mando cuando vieron pasar, a los lejos, como flotando,
algo que en principio a algunos les pareció un dragón, hasta que
vieron el perfil del cráneo con más detalle: sin duda alguna
especie de pterodáctilo.
Eso arrastró al
grupo a ignorar el descuadre en los relojes, algunos pensaban que
habían viajado al pasado: -Puede que no vuelvas a ver Minesota.
Investigaron el
complejo ambos equipos, finamente erigido en piedra, en lo que sería
una altura notable a pensar de la densidad de la atmósfera, bastante
fría. El marco, un paraje natural, en apariencia deshabitado, más
allá de la fauna local, con brumosas montañas en el horizonte.
Vieron algunas
manadas de seres que antes sólo habían visto en representaciones y
reconstrucciones de esqueletos en museos. Un par de años después,
en 1993, se estrenaba Jurassic park.
El último “equipo”
de rescate que enviaron fue una pequeña sonda automatizada que
estuvo sólo unos pocos segundos y recuperaron al cabo de más de una
semana. Algunos fotogramas parecían más propios del lago Ness, de
los equipos no vieron rastro. Con ese pequeño hallazgo guardado
celosamente en un cajón, tras el fallo de ambas misiones, el
proyecto quedó suspendido sine die.
***
4. Goldpoint &
Goldfield
Lo que pasa en Las
Vegas, se queda en Las Vegas, dicen. Las Vegas se funda en 1905, el
annus mirabilis de Einstein, por cierto. Aunque sin duda es el
resultado de arduos trabajos previos acumulados.
Las Vegas, esa
ciudad casino en medio del desierto que ofrece la experiencia de
poder caminar por el interior de un enorme máquina tragaperras.
Pero vayamos un poco
más atrás, Goldfield se funda en 1902. Precisamente por la fiebre
del oro, dos enclaves con tal nombre no parece casualidad. Más que
cuando el río suena, agua lleva. Y a veces, oro.
Si uno indaga en la
historia de la población no es difícil hallar las trazas. De las
veinte mil personas que llegó a albergar en 1906 en un par de
décadas apenas quedaba una cuarta parte. El acto de clausura oficial
se diría que fue el incendió que consumió la población en 1923.
La impresión que
produce es que, cavando en busca de oro, algo descubrieron al otro
lado de la montaña, y seguramente más valioso que el oro. En ese
enclave que hoy se conoce como área 51. Un nombre aparentemente
caprichoso si uno desconoce lo que allí se halla: el acceso a unos
parajes que constituirían, desde cierto punto de vista, un estado
más del país.
Y al parecer ciertas
cosas se mueven sorprendentemente rápido, la posición de Las Vegas
en el flanco sur de lo que también se conoce como Groom Lake no deja
de ser especialmente oportuna, entre otras cosas, para poder generar
una cantidad muy significativa de energía.
Además de ser una
ciudad de paso donde muchos van y pocos se quedan, ideal para reducir
al máximo las miradas indiscretas que no se hayan rendido aún al
despliegue de luz y color.
Todo ello da que
pensar y permite lanzar algunas ideas al aire. La oportuna aparición
de la relatividad el mismo año.
Es difícil rastrear
cual pudo ser la primera interacción en tiempos modernos con la
tecnología mencionada, pero es posible que las teorías de Einstein
hubieran recibido luz verde para su publicación y difusión sólo
tras alguna experiencia desconcertante, que apuntaba en una dirección
que por entonces nadie consideraba en serio en el ámbito académico.
5. 1947
Teniendo en cuenta
tales inicios de siglo, las dos grandes guerras europeas podrían
revelar otro aspecto bajo esta nueva luz.
La conexión de
Eichman con Argentina entra en el terreno de lo factual, en cuanto a
la flota de submarinos hay mucha literatura y no menos dudas. Lo
mismo para Mengele, y el caso de Hitler podría resultar semejante,
no faltan testimonios en ese sentido.
Bajo mi punto de
vista el objetivo de aquellos que financiaron y por lo tanto
organizaron el nazismo era entre otras cuestiones la creación del
estado de Israel con cabeza de playa hacia Jerusalén.
Las razones para
ello son tres: Cristo, Mahoma y Jacob. O Israel, como pasó a
llamarse.
El “sueño de
Jacob”, para ser exactos, la ascensión a los cielos de Mahoma y la
aparición del que se conoció como Jesús de Nazaret. Los tres
episodios, con todos los respetos hacia la fe que cada uno profese y
cuales creencias desee mantener, podrían representar trazas
historiográficas y mítico-religiosas del uso de la tecnología
referida.
Bajo el sello de la
enigmática sociedad Thule se debieron facilitar ciertas
informaciones, o tal vez en parte desinformaciones que debieron tener
un papel clave en la toma de decisiones. Con conocimiento o no de los
jerarcas nazis, el nacionalsocialismo sirvió a la postre para
criminalizar cualquier reivindicación del poder local respecto a su
usurpación por parte de los intereses del capital se origen judío,
en gran medida obtenido por la práctica bancaria.
El entramado de
sociedades secretas, tipo Thule, que vienen a ser esquemas idénticos
bajo diferente nombre, tan en la línea de la herencia templaria o
masónica, obedece al final a un modus operandi muy particular.
La agenda va como
sigue, primera mitad del primer milenio, infiltración en el imperio
romano. En la segunda mitad se diría que se reúne la información
en influencia que predispone las cruzadas, disgregada tras la caída
del imperio roma de occidente.
Primera mitad del
segundo milenio, la edad dorada del temple, autodenominados custodios
de los hallazgos. Cuando Jacques de Molay muere en la hoguera,
acusado falsamente de herejía (el desacuerdo con la santa sede debió
ser sin dudo de otro genero, el enriquecimiento por la práctica
bancaria, tan de la tradición judía, podría no ser el de más
peso), lanza una maldición. Que el Rey y el Papa morirían antes de
un año. Y les bastaron seis meses, si no recuerdo mal. Lo que hay
que entender es que el “último” gran maestre de la orden del
temple no lanza una maldición airada: da una orden con sus últimas
palabras. Y vaya si fue cumplida.
Para la segunda
mitad del segundo milenio, los herederos de los templarios,
perseguidos por la inquisición y más o menos camuflados bajo otras
denominaciones ya han culminado su guerra contra la santa sede y el
obelisco del vaticano da buena prueba de ello. Pero más evidente es
la corrupción del propio clero. Infiltrados y destruidos desde
dentro.
No sorprende por lo
tanto ver algunas fotografías de mandos del partido nazi recibiendo
la atenciones de Roma. Que dicen que tuvo un papel en el momento de
los salvoconductos.
El final de la
segunda guerra mundial merece una especial atención por su condición
de encrucijada.
El uso de armas
nucleares tal vez sea un cambio de paradigma con más implicaciones
de las que cabría suponer.
El mismo año que
EEUU descubre que no puede hacer lo que quiera en la Antártida
(Operación Highjump) se descubre el transistor. En mi opinión es
ahí donde empieza el contacto formal, me gusta pensar en un
diplomático que ofrece una gran regalo para sellar la paz y deposita
sobre la mesa un pequeño rectángulo negro de unos pocos milímetros,
sonriendo con picardía.
Desde entonces las
cosas parecen haber ido de otra manera, en muchos aspectos. La
tecnología ha avanzado de forma casi impensable. Se diría que ha
partir de cierto nivel uno no puede desentenderse de las
circunstancias, por las implicaciones que conlleva, y diez mil
cabezas nucleares supongo que le pueden quitar el sueño a
cualquiera, más según en qué manos estén.
Entonces, ¿será
posible que, de alguna manera, todo ese entramado de sociedades
secretas, tan verticales que desde abajo no se vislumbra en realidad
la cúspide, responda al final a unos intereses que podamos delimitar
con claridad?
La influencia
“favorable” que propongo no es la primera vez que se observa en
las crónicas, pero no es la única. Al final manejan la sociedad en
buena medida a través de sus redes de poder, influencia y dinero.
Por otro lado, el
continente blanco que es la Antártida es, literalmente, un
continente en blanco.
Un invaluable tesoro
arqueológico, aunque quizás nos encontráramos desenterrando no
precisamente momias.
6. Atlántida
Una posibilidad que
raramente se explora desde nuestro paradigma es el de no ser el
“ápex” de este planeta, tal vez porque no nos cazan. Las
abducciones y desapariciones no cuentan.
Y dentro de esas
posibilidades inexploradas hay algunas especialmente dolorosas: la
escisión de una especie es uno de esos escenarios, siempre hay a
algunos que les va mejor que a otros.
Si damos por válido
el relato de varias tradiciones acera de un diluvio, inundación, o
semejante y reflexionamos sobre las consecuencias, es posible que una
sociedad no tenga la capacidad para reponerse en las condiciones que
imaginamos. Y ni siquiera es tan sencillo como desaparecer por
completo.
Y no hace falta nada
excesivamente espectacular, basta por ejemplo con que no pare de
nevar. El entorno que damos por sentado para nuestras actividades
podría verse cuestionado drásticamente.
La capacidad de
adaptación a tales circunstancias puede varias mucho en los
diferentes colectivos sociales. Y siempre hay una cúpula militar o
equivalente, con capacidades operativas, que está en mejores
condiciones para superar tal trance.
En el caso que nos
ocupa, más allá de las causas de tal cataclismo, que serán objeto
necesario de reflexión, es posible que el colectivo se fraccionara.
Que algunos buscaran las alturas del Tibet, que otros buscaran las
alturas del altiplano andino, y, paradójicamente, algunos podrían
haber buscado refugio el suelo. O bajo el hielo.
Es la pista nazi la
dirige ahí la mirada, el tratado antártico el que hace elevar las
cejas y las recientes visitas de Biden y Trump lo que desata una tos
nerviosa.
Cuando uno revisa la
agenda de política exterior de la últimas décadas de EEUU el gesto
ya es de profunda preocupación.
No está claro el
origen exacto del poder que aquí identificamos como ese “agente
invisible” teóricamente radicado en la Antártida. Sí que se
puede afirmar que, viendo la forma de medrar del sionismo en el
mundo, tanto en el proyecto de Israel como en el aparato de
propaganda norteamericano (lo que viene siendo Hollywood) y en otras
de sus estructuras, son los intereses que han prosperado.
Bajo mi punto de
vista bien podría tratarse de los mismos fabricantes del arca de la
alianza, pero no parecen a su vez los fabricantes originales de los
portales, por más pudieran disponer de tal tecnología. Caso
contrario no justificaría sus acciones que parecen considerarlo
interés estratégico.
Lo que sí resulta
revelador es la línea que se infiere desde la escritura rúnica a la
fenicia para acabar evolucionandoen la hebrea y de ahí al arameo.
Qué raro que al final esas “runas nazis” estén en el origen del
hebreo, ¿no?
Mi impresión es que
la raíz etimológica de los fenicios, esos “pueblos del mar”,
tan dados al comercio, es la misma que la del ave fénix, renacida
desde sus cenizas. No todos los supervivientes de aquel cataclismo
debieron correr la misma suerte. Aún así las dudas sobre qué
papeles precisos pudo jugar cada quién persisten.
7. Enéada
Una de las cosas que
los historiadores jamás supieron como encajar eran los periodos
extraordinariamente longevos de reinado en lo que se conoce como “zep
tepi”, reflejados por ejemplo en el canon de Turín.
Cuando tienes una
lista de reyes, un poco chamuscada, por cierto, que parece correcta
pero al principio anota periodos de miles de años a lo que en
principio es un dios mitológico, algo no encaja.
Hay varios recursos,
algunos pueden intentar pensar en dinastías. Otros tal vez vayan con
todo para adelante y lo cojan literal pero la mayoría acaba
claudicando en el apolillado consenso: mitología.
Sucede que con una
palanca temporal como la propuesta, con ratio 1:50.000, lo efecto
emergentes pueden ofrecer situaciones en principio inverosímiles.
¿Puede un pobre mortal reinar miles de años sin envejecer o ésa es
la prueba de su divinidad?
Si hubieran tenido
un portal funcional, los faraones bien podrían haber simulado su
inmortalidad. Y bien la podrían haber ofrecido a sus súbditos como
recompensa a cambio de arduos trabajos. Y bueno, ahí están las
pirámides. La palanca temporal es la pieza que faltaba para entender
Egipto.
Pero la cosa puede
ser algo más complicada. Por lo que se puede deducir de la mitología
que nos ha llegado, en algún momento Egipto fue gobernado por una
especie de “consejo” de 9 dioses que se conoce como la Enéada.
Y parece que las
cosas no salieron muy bien y el relato enlazaría con el mito de
Osiris, su hermana Isis y adversario Zed, entre otros miembros de
ese...consejo de administración.
Por otra parte
engarza con el relto de Enoc y por otra aún con la tradición
sumeria y judeocristina, por partes:
El Edén del que se
expulsa a Adán y Eva, que no eran más que robots orgánicos de
trabajo alterados genéticamente para estar desprovistos de
conciencia, es el campo de trabajo para el que fueron diseñados.
El mito simboliza la
toma de conciencia, proceso que se dio en los términos recogidos en
el primer libro de Enoc, de lo vigilantes, donde los hijos de dios
toman por esposas a las hijas de los hombres. Ángeles caídos, el
mito de Lucifer, Prometeo, etc. Porque si en un primer momento el
asunto remite a algún tipo de desliz o falta, cuanto menos, en un
segundo término esos nombres listados por Enoc, de “ángeles”,
parecen tomar una posición que podría calificarse de humanista.
Sea como fuere,
cuando pienso en los “vigilantes” de Enoc, lo veo representados
en esas figuras de perfil de la antigua tradición egipcia con
cabezas zoomorfas, situación que ya se ha analizado como simbólica,
en mi entendimiento.
Luego, tenemos el
inicio de la creación del Lulú-Adán a través de la manipulación
del propio ADN (a su imagen y semejanza), más tarde la toma de
conciencia en el mito del Edén, y según avanzamos en el génesis,
el diluvio universal. Que se dice abiertamente que es para eliminar a
los Nephilim (híbridos) que suele traducirse como “gigantes”. En
cuanto a los vigilantes parecieran simbolizados en concreto por el
papel de Zed, que también resuena en parte con el relato sumerio de
Enki y Enlil.
8. Orión
Otra lectura posible
tiene que ver con el contexto de las llamadas guerras de Orión, no
en vano las pirámides de Guiza parecen remitir a esas coordenadas.
Es posible que
confluyera todo en el tiempo, el relato de Enoc, la toma de control
posterior por parte de una… administración mancomunada… y que
ésta saltara por los aires, al menos en parte por controversias en
la situación generada aquí además de tensiones provenientes de
focos distantes.
Es por eso que
cabría encontrar otra posible explicación para ese cataclismo en el
contexto citado, sin embargo la “limpieza genética” que supone
el diluvio parece una puesta en claro de la situación, sin duda con
claros perjudicados en la decisión.
Sobrevive el linaje
de Noé y los suyos en la cultura judeocristiana, en la sumeria el
nombre que protagoniza similar relato es Utnapistim. Es posible que
se preservaran diversos focos, al menos es lo que cabe deducir
observando la distribución étnica de la población en la
superficie.
Después de eso, aún
sigue el relato del pacto y el arca de la alianza. Otra situación
curiosa en la que las grandes palancas temporales podrían tener un
papel es esos largos periodos de “enmudecimiento” de los
“dioses”, cosa que no quita sin duda hayan tratado de ser
suplantados.
Para que la ese tipo
de palancas temporales descomunales puedan funcionar se requiere un
modelo de universo bastante concreto. Bajo mi punto de vista los
portales “solo” conectan dos puntos en el espacio a través del
entrelazamiento cuántico. Nada más, y nada menos.
Las causas de
efectos emergentes en relación a la diferencias de “tiempos
propios” de cada emplazamiento, esa “palanca temporal” o
desfase, han de buscarse en la propia topología del medio, del que
tenemos un conocimiento entre limitado y nulo.
Para nuestra física
el electromagnetismo se desplaza por el vacío. Supongo que es el
precio de haber perdido la guerra del éter. Pero la realidad es muy
tozuda, al final viene Einstein, o le dejan entrar porque nadie más
puede explicar dilataciones temporales, y la lectura que plantea de
la gravedad es una curvatura del medio espacio-tiempo por el que la
luz se desplaza, siguiendo su curvatura.
Tesla ya dijo que si
es vacío, no puede tener propiedades, no puede curvarse. Luego es un
medio, y no vacío. Sin embargo la física continúo en contradicción
flagrante sin el menor rubor. Lamentablemente parece haber en juego
muchos más intereses y mucho mayores que los puramente académicos.
El modelo compatible
con el tipo de ratios de apalancamiento propuestos tiene un enorme
agujero negro en el centro rotando a velocidades cercanas a la de la
luz, del modo en que lo tienen las galaxias, y una eclíptica en la
que éstas se alinean.
Esto entra en
diversas contradicciones aparentes con observaciones y consenso
actual: se tiende a pensar que el universo es isótropo, eso es con
una distribución estocástica sin preferencia alguna o estructura
particular
Eso sólo es
compatible con el gradiente de densidad propuesto, (donde en el
centro masivo el transcurso del tiempo se vería ralentizado respecto
a un borde exterior casi estático, donde éste transcurre a un ritmo
mucho más elevado), en el caso de que la escala del universo
observable sea mucho mayor que el de la estructura del dicho
gradiente.
Exactamente lo mismo
para el fondo cósmico de microondas (CMB). Una cuestión de escala.
Y el problema de la escala y como desmonta nuestras percepciones
cotidianas es una cuestión recurrente.
Por la parte del
redshift, si asumimos el modelo de universo propuesto, hay que
recordar que l dilatación temporal funciona a la postre como
frecuencia.
Luego, a lo
observado por Hubble y la interpretación alternativa de su ley que
ya formulé (el aumento del corrimiento al rojo no aumentaría en
realidad con la distancia, si no que habría sido mayor en el
pasado), cabe añadir la dilatación temporal.
La espectrografía
que obtenemos al final es resultado de infinidad de efectos cruzados:
el primero el desplazamiento, el efecto Doppler clásico. Si además
estamos mirando a una zona con tiempo propio más rápido deberíamos
contemplar que estará desplazada al azul y si su tiempo propio es
más lento estaría desplazada al rojo. De hecho unas alteraciones
deberían devolvernos la forma de las otras dentro del conjunto.
Aún así la
dilatación es sólo un factor añadido y a la hora de interpretar
correctamente ese efecto compuesto que es el desplazamiento al rojo o
al azul de un espectro es primordial tener en cuenta al momento del
tiempo que estamos mirando.
Ese exceso de
redshift por dilatación temporal podría contribuir a explicar
también la materia oscura: parte de la materia habría desplazado su
espectro hacia el infrarrojo, precisamente en las zonas más
exteriores de la rotación.
No sólo las lentes
gravitatorias afectan a nuestra percepción del cosmos, o el tiempo
mismo que la luz tarda en recorre las enormes distancias, que al
final se nos revela como vestigios de una realidad que ya no existe
más que en los fotones que aún recogen nuestras pupilas.
El hecho es que todo
el universo parece girar, literalmente, alrededor de algo que ni
siquiera entendemos. Esa “singularidad” donde la teoría se
rompe, cuando las estrellas generan hierro y su fusión resulta
endotérmica, y no exotérmica como hasta entonces, las reglas del
juego, lejos de terminar, cambian. O mejor dicho, cobran otra
expresión a tenor del diferente contexto: siguen actuando
exactamente igual. La vida sigue, con o sin nosotros.
9. Back to the
future
Yo nunca entendí el
nombre. En la primera, Michael J Fox viaja al pasado y vuelve al
presente. Sí, desde el pasado podría entenderse como “regresar al
futuro”, que es lo que parece desde ahí el presente inicial, pero
no. Porque si dices “regresa” se hace raro llamar a la misma cosa
de otra manera. En la segunda parte me algo encajó más, pero
tampoco. La tercera es más bien olvidable.
Pero donde si que me
encaja como anillo al dedo lo de “regresar al futuro” es en el
caso que nos ocupa: cruzas un umbral de ida, pasas unas horas, y al
cruzarlo de vuelta llegas más de 30 años después. Eso sí es
“regresar al futuro”. Se estreno a finales del ‘85. Viendo como
funciona la industria del entretenimiento parecen inferirse dos
cosas: que la mayoría se pensaban que estaban viajando en el tiempo
y que a finales del siglo XX muy pocos entendían la relatividad.
Igual algo de culpa tuvo algún dinosaurio que pasaba por allí, y no
me refiero sólo al alto mando.
En 1919 le preguntan
a Eddigton, físico británico: “Me han dicho que usted es una de
las tres personas que entiende la relatividad”. Silencio. “No sea
modesto, Eddington”. “Al contrario, estoy pensando quién es el
otro”. Anécdota que encaja bastante bien con la de Feynman: “si
cree usted que entiende la física cuántica…”.
La expresión para
describir lo que le ha ocurrido a esa gente podría ser “accidente
espacio-temporal”. La buena noticia es que no son unas cuantas
cruces más en Arglinton.
La decisión de
continuar la misión, que emanó de forma más o menos colectiva, más
allá de la en principio estricta cadena de mando, se observa ahora
con desazón a pesar de los invaluables hallazgos. El líder del
primer grupo lamenta haber insistido y el del segundo no haber
insistido más, cuando en realidad no tiene mucho sentido lamentar
nada de lo inevitable, que al final es todo cuanto acontece.
Lamentablemente no
parece que nada de lo hasta aquí dicho vaya a trascender en un plazo
razonable a ningún público, más allá de los edulcorados y
travestidos relatos que nos presenta la industria del
entretenimiento.
Aunque sí es
posible que exista una determinada hoja de ruta en ese sentido, quién
sabe. Al final el engaño resulta más persistente que una constante
física.
Y eso quería
dedicar la últimas líneas. La gente suele resumir estas cuestiones
en creer o no en “dios”. Sí, todo es verdad y no, no lo es nada.
Y luego, como en la encuestas está la posición agnósticas que
vendría a ser el “no sabe/no contesta”.
Abordar de tal
manera la cuestión ya nos sitúa en un marco incorrecto. En nuestra
historia hay motivos bien fundados para apreciar que hay sucesos que
hunden sus raíces muy hondo en nuestra ignorancia, en ambos
sentidos. Tanto en el de fenómenos reales que somos incapaces de
explicar como el de todo tipo de farsas, fraudes, estafas y desfalcos
varios. La respuesta, también en ambos sentidos, siempre ha estado
en nuestra propia naturaleza.
Y seguramente es
mucho más complicada que un simple sí o no.
Esperemos que en ese
hoja de ruta que se intuye no vayan incluidos los rumores acerca del
proyecto Blue Beam que pretendería simular un supuesto retorno de
antiguos dioses que nunca se fueron.
Y en todo este nuevo
contexto, cobra un nuevo significado el críptico mensaje que se
halló ya hace años en un campo de Crabwood, UK en 2002, el mensaje en binario dice:
"Beware the bearers
of false gifts and their broken promises. Much pain, but still time.
Believe. There is good out there. We oppose deception. Conduit
closing. (Bell sound)"
Cuando lo leí por
primera vez me preguntaba, ¿qué conducto? 20 años más tarde
quizás haya entendido algo más del mundo.