sábado, 7 de febrero de 2026

Stargate: The Secret Files 2


 

  

1. 1943


-Como queso fresco, señor.

-¿Queso fresco?

-O mantequilla caliente, lo que usted prefiera.


Era una sala austera hasta para los estándares de los años 40, con dos sillas, una mesa y una bombilla colgando del techo, nada más.


En una de las sillas un soldado con el brazo derecho amputado, en camiseta caqui. Frente a él un oficial de la OSS, más uniformado de lo que hoy se estila en los servicios de inteligencia.


El soldado le estaba explicando al oficial como pudo introducir el brazo a través de un mamparo de sólido acero en el curso del experimento. Algunos dicen que fue precisamente el queso lo que dio nombre al experimento y que esa no habría sido su ubicación real, además de otros detalles clave distorsionados.


El oficial revisaba de nuevo el infome entre sus manos, redactado por el soldado que tenía en frente, más desconcertado que el joven que a pesar de la pérdida del brazo no vaciló ni un momento en su compromiso.


-Supongo que no hace falta que le recuerde que esta conversación, así como el experimento y el contenido de su informe son información clasificada.


-Sí, señor.


-Lamento su pérdida. No hable con nadie de ello. Puede retirarse, soldado.


Por un breve momento algo se removió en los ojos del joven pero rápidamente se levanto de forma enérgica, hizo el saludo militar con su brazo izquierdo y girando sobre sus talones salió de la sala, no muy grande, por la puerta.


El oficial encendió un cigarro y se reclinó sobre su asiento. Con la guerra todo se estaba convirtiendo en una locura pero aquello parecía brujería.


Tuvieron que acudir hombres con sopletes para desengancharlo del barco, al él y a unos cuantos más. Algunos hundidos sobre la cubierta hasta la altura del pecho por los que no se pudo hacer nada, otros desaparecidos… un completo desastre. Teleportar un buque de ese modo, con la mitad de la tripulación incrustada en la estructura, no iba a resultar muy útil. Si tenían que ganar la guerra no sería de aquel modo.

Iba pasando fotografías. Realmente los cuerpos atravesaban el metal de un modo que jamás vio antes. Al cesar la prueba la mezcla se había solidificado de un modo inconcebible: había metal dentro de la carne y el hueso y carne y hueso dentro del metal, por debajo del nivel molecular, según el cirujano que practicó las autopsias y el resto de intervenciones, amputaciones diversas.


Todos buenos chicos, de los mejores. No deberían dejar a los científicos jugar con fuerzas que no comprenden, no mientras dependan vidas humanas.


***



2. 1991


-¿Hay novedades?

Giró la cabeza despacio a un lado y el otro con pesar hasta que por fin puso el gesto en palabras:

-Nada.


El oficial no respondió y se dirigió con largos pasos hacia el despacho de director científico.

La misión de reconocimiento programada para un máximo de 6 horas no había regresado después de 36. Muchos no habían dormido, algunos estaban acurrucados en algún sofá de las instalaciones con chaquetas a modo de mantas, todos con la ropa del día anterior, cansados y presa del desánimo.


En la sala principal se respiraba una calma tensa. Los milenarios bloques de piedra del recinto contrastaban con cables, generadores, consolas de mando y pantallas de monitoreo, todo bañado por la luz azul que irradiaba un círculo ondulante que por momentos parecía mercurio ingrávido. La estructura que lo generaba parecía ahora ominosa y oscura, amenazante.


El júbilo del éxito al conseguir ponerla en funcionamiento rápidamente había dejado paso a un presagio amargo.


-No es una buena idea, general. Deles su tiempo, puede haber surgido algún imprevisto.


-Desde luego. Desde luego esto no estaba previsto, y lo que me preocupa es que no dependa de mis hombres. ¿Qué podría haber funcionado mal?


-¡Nada! Y todo… Tiene que comprender que empezamos a entender el funcionamiento teórico del aparato a medida que avanzamos. Ya le dije que era prematuro enviar un equipo. Yo no hubiera enviado ni a una cobaya. ¿Y ahora quiere enviar otro mayor?


-Hay que averiguar que ha sucedido.


-Dudo mucho que sea un problema técnico, está estable, ha de ser otra cosa.


-Bien, enviaremos un grupo de rescate a las 48 horas. Eso le da a usted 12 horas para hacer los preparativos y organizar los turnos. Asegúrese de que el personal tiene un descanso apropiado. Y agradezco su consejo, pero le recuerdo que no necesito su autorización.


El hombre en la bata blanca levantó la mirada por encima de las gafas, sosteniendo aún papeles con lecturas y gráficas que fingía revisar:

-¿Algo más?

-Ojalá haya noticias antes.

-Tal vez sí, comparto su inquietud, pero seamos pacientes.

-12 horas.


***


3. El otro lado


La misión de rescate partió incluso antes de lo programado. Cinco hombres y un sargento al mando. Cuando cruzaron el portal, al ver a los miembros del primer equipo en las inmediaciones, el primer pensamiento fue que se disponían justo para regresar.


El diálogo y la mayor parte del episodio fueron bastante caóticos, ya desde que el primer grupo tomara contacto. Más allá de la recitadas mediciones de radiación, temperatura, presión y humedad lo primero que les sorprendió fue el tono verde pálido del firmamento: -Apuesto a que no pensaste nunca apartarte tanto de Minesota.

La composición de la atmósfera había sido previamente estudiada y resultaba perfectamente respirable, más allá de la pesadez del ambiente.


El uniforme y equipo ya de por sí produce cierta sensación de opresión y peso que se vio reforzada al cruzar el umbral. La cabeza se sentía embotada como el tapón de corcho aún en el cuello de una botella de vino y la respiración costaba más trabajo, aunque la adrenalina neutralizó brevemente los efectos.


A ese shock inicial el segundo grupo tuvo que sumarle encontrar a sus colegas en una actitud que no terminaban de comprender. El primer grupo pensó al principio que enviaban refuerzos de última hora. En cuanto se aclaró la orden recibida la discusión no se hizo esperar.


-No vamos a evacuar, acabamos de llegar hace dos minutos. Y no sé que ha pasado con esos dos días, pero viendo donde estamos no creo que hayamos perdido el tiempo. Aunque perdamos otros dos a la vuelta, ellos pueden esperar, no voy a volver con las manos vacías.


El líder del segundo equipo estaba apunto de insistir en la última orden efectiva y la cadena de mando cuando vieron pasar, a los lejos, como flotando, algo que en principio a algunos les pareció un dragón, hasta que vieron el perfil del cráneo con más detalle: sin duda alguna especie de pterodáctilo.


Eso arrastró al grupo a ignorar el descuadre en los relojes, algunos pensaban que habían viajado al pasado: -Puede que no vuelvas a ver Minesota.


Investigaron el complejo ambos equipos, finamente erigido en piedra, en lo que sería una altura notable a pensar de la densidad de la atmósfera, bastante fría. El marco, un paraje natural, en apariencia deshabitado, más allá de la fauna local, con brumosas montañas en el horizonte.


Vieron algunas manadas de seres que antes sólo habían visto en representaciones y reconstrucciones de esqueletos en museos. Un par de años después, en 1993, se estrenaba Jurassic park.

El último “equipo” de rescate que enviaron fue una pequeña sonda automatizada que estuvo sólo unos pocos segundos y recuperaron al cabo de más de una semana. Algunos fotogramas parecían más propios del lago Ness, de los equipos no vieron rastro. Con ese pequeño hallazgo guardado celosamente en un cajón, tras el fallo de ambas misiones, el proyecto quedó suspendido sine die.


***


4. Goldpoint & Goldfield


Lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas, dicen. Las Vegas se funda en 1905, el annus mirabilis de Einstein, por cierto. Aunque sin duda es el resultado de arduos trabajos previos acumulados.


Las Vegas, esa ciudad casino en medio del desierto que ofrece la experiencia de poder caminar por el interior de un enorme máquina tragaperras.


Pero vayamos un poco más atrás, Goldfield se funda en 1902. Precisamente por la fiebre del oro, dos enclaves con tal nombre no parece casualidad. Más que cuando el río suena, agua lleva. Y a veces, oro.


Si uno indaga en la historia de la población no es difícil hallar las trazas. De las veinte mil personas que llegó a albergar en 1906 en un par de décadas apenas quedaba una cuarta parte. El acto de clausura oficial se diría que fue el incendió que consumió la población en 1923.


La impresión que produce es que, cavando en busca de oro, algo descubrieron al otro lado de la montaña, y seguramente más valioso que el oro. En ese enclave que hoy se conoce como área 51. Un nombre aparentemente caprichoso si uno desconoce lo que allí se halla: el acceso a unos parajes que constituirían, desde cierto punto de vista, un estado más del país.


Y al parecer ciertas cosas se mueven sorprendentemente rápido, la posición de Las Vegas en el flanco sur de lo que también se conoce como Groom Lake no deja de ser especialmente oportuna, entre otras cosas, para poder generar una cantidad muy significativa de energía.


Además de ser una ciudad de paso donde muchos van y pocos se quedan, ideal para reducir al máximo las miradas indiscretas que no se hayan rendido aún al despliegue de luz y color.

Todo ello da que pensar y permite lanzar algunas ideas al aire. La oportuna aparición de la relatividad el mismo año.


Es difícil rastrear cual pudo ser la primera interacción en tiempos modernos con la tecnología mencionada, pero es posible que las teorías de Einstein hubieran recibido luz verde para su publicación y difusión sólo tras alguna experiencia desconcertante, que apuntaba en una dirección que por entonces nadie consideraba en serio en el ámbito académico.


5. 1947


Teniendo en cuenta tales inicios de siglo, las dos grandes guerras europeas podrían revelar otro aspecto bajo esta nueva luz.


La conexión de Eichman con Argentina entra en el terreno de lo factual, en cuanto a la flota de submarinos hay mucha literatura y no menos dudas. Lo mismo para Mengele, y el caso de Hitler podría resultar semejante, no faltan testimonios en ese sentido.


Bajo mi punto de vista el objetivo de aquellos que financiaron y por lo tanto organizaron el nazismo era entre otras cuestiones la creación del estado de Israel con cabeza de playa hacia Jerusalén.

Las razones para ello son tres: Cristo, Mahoma y Jacob. O Israel, como pasó a llamarse.


El “sueño de Jacob”, para ser exactos, la ascensión a los cielos de Mahoma y la aparición del que se conoció como Jesús de Nazaret. Los tres episodios, con todos los respetos hacia la fe que cada uno profese y cuales creencias desee mantener, podrían representar trazas historiográficas y mítico-religiosas del uso de la tecnología referida.


Bajo el sello de la enigmática sociedad Thule se debieron facilitar ciertas informaciones, o tal vez en parte desinformaciones que debieron tener un papel clave en la toma de decisiones. Con conocimiento o no de los jerarcas nazis, el nacionalsocialismo sirvió a la postre para criminalizar cualquier reivindicación del poder local respecto a su usurpación por parte de los intereses del capital se origen judío, en gran medida obtenido por la práctica bancaria.


El entramado de sociedades secretas, tipo Thule, que vienen a ser esquemas idénticos bajo diferente nombre, tan en la línea de la herencia templaria o masónica, obedece al final a un modus operandi muy particular.


La agenda va como sigue, primera mitad del primer milenio, infiltración en el imperio romano. En la segunda mitad se diría que se reúne la información en influencia que predispone las cruzadas, disgregada tras la caída del imperio roma de occidente.


Primera mitad del segundo milenio, la edad dorada del temple, autodenominados custodios de los hallazgos. Cuando Jacques de Molay muere en la hoguera, acusado falsamente de herejía (el desacuerdo con la santa sede debió ser sin dudo de otro genero, el enriquecimiento por la práctica bancaria, tan de la tradición judía, podría no ser el de más peso), lanza una maldición. Que el Rey y el Papa morirían antes de un año. Y les bastaron seis meses, si no recuerdo mal. Lo que hay que entender es que el “último” gran maestre de la orden del temple no lanza una maldición airada: da una orden con sus últimas palabras. Y vaya si fue cumplida.


Para la segunda mitad del segundo milenio, los herederos de los templarios, perseguidos por la inquisición y más o menos camuflados bajo otras denominaciones ya han culminado su guerra contra la santa sede y el obelisco del vaticano da buena prueba de ello. Pero más evidente es la corrupción del propio clero. Infiltrados y destruidos desde dentro.


No sorprende por lo tanto ver algunas fotografías de mandos del partido nazi recibiendo la atenciones de Roma. Que dicen que tuvo un papel en el momento de los salvoconductos.

El final de la segunda guerra mundial merece una especial atención por su condición de encrucijada.

El uso de armas nucleares tal vez sea un cambio de paradigma con más implicaciones de las que cabría suponer.


El mismo año que EEUU descubre que no puede hacer lo que quiera en la Antártida (Operación Highjump) se descubre el transistor. En mi opinión es ahí donde empieza el contacto formal, me gusta pensar en un diplomático que ofrece una gran regalo para sellar la paz y deposita sobre la mesa un pequeño rectángulo negro de unos pocos milímetros, sonriendo con picardía.


Desde entonces las cosas parecen haber ido de otra manera, en muchos aspectos. La tecnología ha avanzado de forma casi impensable. Se diría que ha partir de cierto nivel uno no puede desentenderse de las circunstancias, por las implicaciones que conlleva, y diez mil cabezas nucleares supongo que le pueden quitar el sueño a cualquiera, más según en qué manos estén.


Entonces, ¿será posible que, de alguna manera, todo ese entramado de sociedades secretas, tan verticales que desde abajo no se vislumbra en realidad la cúspide, responda al final a unos intereses que podamos delimitar con claridad?


La influencia “favorable” que propongo no es la primera vez que se observa en las crónicas, pero no es la única. Al final manejan la sociedad en buena medida a través de sus redes de poder, influencia y dinero.


Por otro lado, el continente blanco que es la Antártida es, literalmente, un continente en blanco.

Un invaluable tesoro arqueológico, aunque quizás nos encontráramos desenterrando no precisamente momias.






6. Atlántida


Una posibilidad que raramente se explora desde nuestro paradigma es el de no ser el “ápex” de este planeta, tal vez porque no nos cazan. Las abducciones y desapariciones no cuentan.


Y dentro de esas posibilidades inexploradas hay algunas especialmente dolorosas: la escisión de una especie es uno de esos escenarios, siempre hay a algunos que les va mejor que a otros.


Si damos por válido el relato de varias tradiciones acera de un diluvio, inundación, o semejante y reflexionamos sobre las consecuencias, es posible que una sociedad no tenga la capacidad para reponerse en las condiciones que imaginamos. Y ni siquiera es tan sencillo como desaparecer por completo.


Y no hace falta nada excesivamente espectacular, basta por ejemplo con que no pare de nevar. El entorno que damos por sentado para nuestras actividades podría verse cuestionado drásticamente.

La capacidad de adaptación a tales circunstancias puede varias mucho en los diferentes colectivos sociales. Y siempre hay una cúpula militar o equivalente, con capacidades operativas, que está en mejores condiciones para superar tal trance.


En el caso que nos ocupa, más allá de las causas de tal cataclismo, que serán objeto necesario de reflexión, es posible que el colectivo se fraccionara. Que algunos buscaran las alturas del Tibet, que otros buscaran las alturas del altiplano andino, y, paradójicamente, algunos podrían haber buscado refugio el suelo. O bajo el hielo.


Es la pista nazi la dirige ahí la mirada, el tratado antártico el que hace elevar las cejas y las recientes visitas de Biden y Trump lo que desata una tos nerviosa.

Cuando uno revisa la agenda de política exterior de la últimas décadas de EEUU el gesto ya es de profunda preocupación.


No está claro el origen exacto del poder que aquí identificamos como ese “agente invisible” teóricamente radicado en la Antártida. Sí que se puede afirmar que, viendo la forma de medrar del sionismo en el mundo, tanto en el proyecto de Israel como en el aparato de propaganda norteamericano (lo que viene siendo Hollywood) y en otras de sus estructuras, son los intereses que han prosperado.


Bajo mi punto de vista bien podría tratarse de los mismos fabricantes del arca de la alianza, pero no parecen a su vez los fabricantes originales de los portales, por más pudieran disponer de tal tecnología. Caso contrario no justificaría sus acciones que parecen considerarlo interés estratégico.


Lo que sí resulta revelador es la línea que se infiere desde la escritura rúnica a la fenicia para acabar evolucionandoen la hebrea y de ahí al arameo. Qué raro que al final esas “runas nazis” estén en el origen del hebreo, ¿no?


Mi impresión es que la raíz etimológica de los fenicios, esos “pueblos del mar”, tan dados al comercio, es la misma que la del ave fénix, renacida desde sus cenizas. No todos los supervivientes de aquel cataclismo debieron correr la misma suerte. Aún así las dudas sobre qué papeles precisos pudo jugar cada quién persisten.





7. Enéada


Una de las cosas que los historiadores jamás supieron como encajar eran los periodos extraordinariamente longevos de reinado en lo que se conoce como “zep tepi”, reflejados por ejemplo en el canon de Turín.


Cuando tienes una lista de reyes, un poco chamuscada, por cierto, que parece correcta pero al principio anota periodos de miles de años a lo que en principio es un dios mitológico, algo no encaja.


Hay varios recursos, algunos pueden intentar pensar en dinastías. Otros tal vez vayan con todo para adelante y lo cojan literal pero la mayoría acaba claudicando en el apolillado consenso: mitología.


Sucede que con una palanca temporal como la propuesta, con ratio 1:50.000, lo efecto emergentes pueden ofrecer situaciones en principio inverosímiles. ¿Puede un pobre mortal reinar miles de años sin envejecer o ésa es la prueba de su divinidad?


Si hubieran tenido un portal funcional, los faraones bien podrían haber simulado su inmortalidad. Y bien la podrían haber ofrecido a sus súbditos como recompensa a cambio de arduos trabajos. Y bueno, ahí están las pirámides. La palanca temporal es la pieza que faltaba para entender Egipto.


Pero la cosa puede ser algo más complicada. Por lo que se puede deducir de la mitología que nos ha llegado, en algún momento Egipto fue gobernado por una especie de “consejo” de 9 dioses que se conoce como la Enéada.


Y parece que las cosas no salieron muy bien y el relato enlazaría con el mito de Osiris, su hermana Isis y adversario Zed, entre otros miembros de ese...consejo de administración.

Por otra parte engarza con el relto de Enoc y por otra aún con la tradición sumeria y judeocristina, por partes:


El Edén del que se expulsa a Adán y Eva, que no eran más que robots orgánicos de trabajo alterados genéticamente para estar desprovistos de conciencia, es el campo de trabajo para el que fueron diseñados.


El mito simboliza la toma de conciencia, proceso que se dio en los términos recogidos en el primer libro de Enoc, de lo vigilantes, donde los hijos de dios toman por esposas a las hijas de los hombres. Ángeles caídos, el mito de Lucifer, Prometeo, etc. Porque si en un primer momento el asunto remite a algún tipo de desliz o falta, cuanto menos, en un segundo término esos nombres listados por Enoc, de “ángeles”, parecen tomar una posición que podría calificarse de humanista.


Sea como fuere, cuando pienso en los “vigilantes” de Enoc, lo veo representados en esas figuras de perfil de la antigua tradición egipcia con cabezas zoomorfas, situación que ya se ha analizado como simbólica, en mi entendimiento.


Luego, tenemos el inicio de la creación del Lulú-Adán a través de la manipulación del propio ADN (a su imagen y semejanza), más tarde la toma de conciencia en el mito del Edén, y según avanzamos en el génesis, el diluvio universal. Que se dice abiertamente que es para eliminar a los Nephilim (híbridos) que suele traducirse como “gigantes”. En cuanto a los vigilantes parecieran simbolizados en concreto por el papel de Zed, que también resuena en parte con el relato sumerio de Enki y Enlil.



8. Orión


Otra lectura posible tiene que ver con el contexto de las llamadas guerras de Orión, no en vano las pirámides de Guiza parecen remitir a esas coordenadas.

Es posible que confluyera todo en el tiempo, el relato de Enoc, la toma de control posterior por parte de una… administración mancomunada… y que ésta saltara por los aires, al menos en parte por controversias en la situación generada aquí además de tensiones provenientes de focos distantes.


Es por eso que cabría encontrar otra posible explicación para ese cataclismo en el contexto citado, sin embargo la “limpieza genética” que supone el diluvio parece una puesta en claro de la situación, sin duda con claros perjudicados en la decisión.

Sobrevive el linaje de Noé y los suyos en la cultura judeocristiana, en la sumeria el nombre que protagoniza similar relato es Utnapistim. Es posible que se preservaran diversos focos, al menos es lo que cabe deducir observando la distribución étnica de la población en la superficie.


Después de eso, aún sigue el relato del pacto y el arca de la alianza. Otra situación curiosa en la que las grandes palancas temporales podrían tener un papel es esos largos periodos de “enmudecimiento” de los “dioses”, cosa que no quita sin duda hayan tratado de ser suplantados.


Para que la ese tipo de palancas temporales descomunales puedan funcionar se requiere un modelo de universo bastante concreto. Bajo mi punto de vista los portales “solo” conectan dos puntos en el espacio a través del entrelazamiento cuántico. Nada más, y nada menos.


Las causas de efectos emergentes en relación a la diferencias de “tiempos propios” de cada emplazamiento, esa “palanca temporal” o desfase, han de buscarse en la propia topología del medio, del que tenemos un conocimiento entre limitado y nulo.


Para nuestra física el electromagnetismo se desplaza por el vacío. Supongo que es el precio de haber perdido la guerra del éter. Pero la realidad es muy tozuda, al final viene Einstein, o le dejan entrar porque nadie más puede explicar dilataciones temporales, y la lectura que plantea de la gravedad es una curvatura del medio espacio-tiempo por el que la luz se desplaza, siguiendo su curvatura.


Tesla ya dijo que si es vacío, no puede tener propiedades, no puede curvarse. Luego es un medio, y no vacío. Sin embargo la física continúo en contradicción flagrante sin el menor rubor. Lamentablemente parece haber en juego muchos más intereses y mucho mayores que los puramente académicos.


El modelo compatible con el tipo de ratios de apalancamiento propuestos tiene un enorme agujero negro en el centro rotando a velocidades cercanas a la de la luz, del modo en que lo tienen las galaxias, y una eclíptica en la que éstas se alinean.


Esto entra en diversas contradicciones aparentes con observaciones y consenso actual: se tiende a pensar que el universo es isótropo, eso es con una distribución estocástica sin preferencia alguna o estructura particular


Eso sólo es compatible con el gradiente de densidad propuesto, (donde en el centro masivo el transcurso del tiempo se vería ralentizado respecto a un borde exterior casi estático, donde éste transcurre a un ritmo mucho más elevado), en el caso de que la escala del universo observable sea mucho mayor que el de la estructura del dicho gradiente.


Exactamente lo mismo para el fondo cósmico de microondas (CMB). Una cuestión de escala. Y el problema de la escala y como desmonta nuestras percepciones cotidianas es una cuestión recurrente.

Por la parte del redshift, si asumimos el modelo de universo propuesto, hay que recordar que l dilatación temporal funciona a la postre como frecuencia.


Luego, a lo observado por Hubble y la interpretación alternativa de su ley que ya formulé (el aumento del corrimiento al rojo no aumentaría en realidad con la distancia, si no que habría sido mayor en el pasado), cabe añadir la dilatación temporal.


La espectrografía que obtenemos al final es resultado de infinidad de efectos cruzados: el primero el desplazamiento, el efecto Doppler clásico. Si además estamos mirando a una zona con tiempo propio más rápido deberíamos contemplar que estará desplazada al azul y si su tiempo propio es más lento estaría desplazada al rojo. De hecho unas alteraciones deberían devolvernos la forma de las otras dentro del conjunto.


Aún así la dilatación es sólo un factor añadido y a la hora de interpretar correctamente ese efecto compuesto que es el desplazamiento al rojo o al azul de un espectro es primordial tener en cuenta al momento del tiempo que estamos mirando.


Ese exceso de redshift por dilatación temporal podría contribuir a explicar también la materia oscura: parte de la materia habría desplazado su espectro hacia el infrarrojo, precisamente en las zonas más exteriores de la rotación.


No sólo las lentes gravitatorias afectan a nuestra percepción del cosmos, o el tiempo mismo que la luz tarda en recorre las enormes distancias, que al final se nos revela como vestigios de una realidad que ya no existe más que en los fotones que aún recogen nuestras pupilas.


El hecho es que todo el universo parece girar, literalmente, alrededor de algo que ni siquiera entendemos. Esa “singularidad” donde la teoría se rompe, cuando las estrellas generan hierro y su fusión resulta endotérmica, y no exotérmica como hasta entonces, las reglas del juego, lejos de terminar, cambian. O mejor dicho, cobran otra expresión a tenor del diferente contexto: siguen actuando exactamente igual. La vida sigue, con o sin nosotros.


9. Back to the future


Yo nunca entendí el nombre. En la primera, Michael J Fox viaja al pasado y vuelve al presente. Sí, desde el pasado podría entenderse como “regresar al futuro”, que es lo que parece desde ahí el presente inicial, pero no. Porque si dices “regresa” se hace raro llamar a la misma cosa de otra manera. En la segunda parte me algo encajó más, pero tampoco. La tercera es más bien olvidable.


Pero donde si que me encaja como anillo al dedo lo de “regresar al futuro” es en el caso que nos ocupa: cruzas un umbral de ida, pasas unas horas, y al cruzarlo de vuelta llegas más de 30 años después. Eso sí es “regresar al futuro”. Se estreno a finales del ‘85. Viendo como funciona la industria del entretenimiento parecen inferirse dos cosas: que la mayoría se pensaban que estaban viajando en el tiempo y que a finales del siglo XX muy pocos entendían la relatividad. Igual algo de culpa tuvo algún dinosaurio que pasaba por allí, y no me refiero sólo al alto mando.


En 1919 le preguntan a Eddigton, físico británico: “Me han dicho que usted es una de las tres personas que entiende la relatividad”. Silencio. “No sea modesto, Eddington”. “Al contrario, estoy pensando quién es el otro”. Anécdota que encaja bastante bien con la de Feynman: “si cree usted que entiende la física cuántica…”.


La expresión para describir lo que le ha ocurrido a esa gente podría ser “accidente espacio-temporal”. La buena noticia es que no son unas cuantas cruces más en Arglinton.

La decisión de continuar la misión, que emanó de forma más o menos colectiva, más allá de la en principio estricta cadena de mando, se observa ahora con desazón a pesar de los invaluables hallazgos. El líder del primer grupo lamenta haber insistido y el del segundo no haber insistido más, cuando en realidad no tiene mucho sentido lamentar nada de lo inevitable, que al final es todo cuanto acontece.


Lamentablemente no parece que nada de lo hasta aquí dicho vaya a trascender en un plazo razonable a ningún público, más allá de los edulcorados y travestidos relatos que nos presenta la industria del entretenimiento.


Aunque sí es posible que exista una determinada hoja de ruta en ese sentido, quién sabe. Al final el engaño resulta más persistente que una constante física.


Y eso quería dedicar la últimas líneas. La gente suele resumir estas cuestiones en creer o no en “dios”. Sí, todo es verdad y no, no lo es nada. Y luego, como en la encuestas está la posición agnósticas que vendría a ser el “no sabe/no contesta”.


Abordar de tal manera la cuestión ya nos sitúa en un marco incorrecto. En nuestra historia hay motivos bien fundados para apreciar que hay sucesos que hunden sus raíces muy hondo en nuestra ignorancia, en ambos sentidos. Tanto en el de fenómenos reales que somos incapaces de explicar como el de todo tipo de farsas, fraudes, estafas y desfalcos varios. La respuesta, también en ambos sentidos, siempre ha estado en nuestra propia naturaleza.


Y seguramente es mucho más complicada que un simple sí o no.


Esperemos que en ese hoja de ruta que se intuye no vayan incluidos los rumores acerca del proyecto Blue Beam que pretendería simular un supuesto retorno de antiguos dioses que nunca se fueron.


Y en todo este nuevo contexto, cobra un nuevo significado el críptico mensaje que se halló ya hace años en un campo de Crabwood, UK en 2002, el mensaje en binario dice:




"Beware the bearers of false gifts and their broken promises. Much pain, but still time. Believe. There is good out there. We oppose deception. Conduit closing. (Bell sound)"


Cuando lo leí por primera vez me preguntaba, ¿qué conducto? 20 años más tarde quizás haya entendido algo más del mundo.



 

 

sábado, 18 de octubre de 2025

Stargate: the secret files

 

 


 



STARGATE

The secret files


En 1991, en lo que se conoce como Guerra del golfo, por el Golfo Pérsico, cuyas aguas bañan las costas de Irak y Kuwait, las fuerzas armadas de EEUU se hicieron con el control de un dispositivo milenario de antigua tecnología cuyo funcionamiento permanece hasta fecha de hoy en investigación y resulta parcialmente desconocido.


Como forma de silenciar posibles filtraciones y rumores en 1994 fue lanzada un película narrando una historia con un planteamiento semejante a los hechos, una forma de desinformación y de reconducir los relatos habitual en los servicios de inteligencia. Tal operación constituyó una de las series más longevas de la televisión.


La idea de los “portales”, también expresada en el mundo del videojuego, del mismo modo que la imaginería asociada a los OVNI, ha quedado indisolublemente engarzada en la cultura popular, formando parte del mundo de la ficción.


El relato que sigue podrían haber sido los hechos reales.



1. Has de ver tres películas


Tendríamos que remontarnos por lo menos casi 50 años antes de la invasión de Irak, la primera, para encontrar el principio de esta historia, hasta tiempos de la segunda guerra mundial y el experimento Philadephia. En realidad mucho antes, hasta tiempos de otra civilización cuya existencia ya nadie recuerda y sólo unos pocos conocen. El mundo es en realidad un lugar muy distinto al que la mayoría piensa.


Lo significativo respecto al caso es que en 1991 un pelotón de marines de EEUU fue enviado por un equipo científico y sus superiores militares a través de un portal bajo su control en territorio de Kuwait, que no en vano significa “fortaleza construida cerca del agua”.


Después de 34 años, acaban de regresar. Con el mismo aspecto que tenían en 1991. Un episodio similar tuvo lugar en 1943, cuando se empezó a experimentar con altas energías, según el relato divulgado, tratando de lograr la invisibilidad de un buque.


En 1984 se estrenó El experimento Philadephia, con el cometido de difundir el relato en los términos que interesaban a aquellos que controlan la información y mediante ella a las masas.

Lo cierto es que para empezar a experimentar con tales fenómenos, un buque parece un objetivo demasiado ambicioso.


Los principios físicos en juego fueron similares a los invocados mediante la tecnología de los portales y, en cuanto a los resultados de tal experimento, la narrativa que se ofreció al público fue mucho más honesta que la de la primera mencionada, que en principio aparecería sin relación alguna para la audiencia.


La razón es obvia, la segunda parte del relato tuvo que ser completamente imaginada puesto que aquellos a los que enviaron nuna regresaron. Pero como decía, acaban de hacerlo y habiendo cumplido escrupulosamente la misión encomendada. Una misión con una duración programada de 6 horas y lo han hecho más de tres décadas después.


En el siglo XX, después de algunos incidentes más, semejantes a los relatados en El experimento Philadephia, la investigación quedó en punto muerto.


Dichos efectos, para quienes no los conozcan y para refrescar la memoria de aquellos que ya están familiarizados con el relato, comprenden entre otros hechos incomprendidos: fusión de organismos vivos con materia sólida, teleportación y desplazamientos anormales a través del flujo del tiempo.


La impresión de los investigadores siempre fue que aquellos soldados habían viajado en el tiempo, los que tuvieron la suerte de no fusionarse con la cubierta o mamparos del buque USS Eldridge.


La primera mitad del siglo XX se puede calificar de convulsa, en general. Es similar a esos momentos en una partida de ajedrez en que empiezan a sucederse rápidos intercambios hasta hallar de nuevo una posición que devuelve al tablero un equilibrio más sosegado.


El desencadenante suele ser la divulgación de alguna información clave que pone en marcha procesos largamente preparados. Así, en lo que luego sería España, en 1492, se expulsa a los judíos, se termina con el último enclave árabe en Granada y se descubre América, por lo menos para los que no la conocían, que sin duda eran los más.


Quizás no tan llamativo, pero similar fenómeno se da en lsa causas que hay detrás de las cruzadas.

La liberación de información clave que pone en marcha ciertos engranajes. Y algo parecido sucede en la primera mitad del siglo pasado.


De las muchas veleidades que se podrían mencionar sobre el régimen nazi, además de inclinaciones aún mucho más erradas, no es ningún secreto el interés por asuntos que, posteriormente, han quedado fuera de la agenda pública de los estados modernos.


De nuevo, lo hemos visto en el cine. Así es como funciona, y la frase clave vendría a ser “la película que me estás contando ya la he visto”. Ésa es la principal función. Pero lo cierto es que el tercer reich tenía una sección dedicada a lo que algunos denominan “ocultismo”, con Himmler a la cabeza. Son hechos que forman parte de la historia, aunque al pensar en ellos el subconsciente nos remita automáticamente a la ficción.


Y todavía más, todo el discurso del nazismo en torno a una raza aria enraiza con informaciones (o desinformaciones) vertidas a través de la sociedad secreta Thule. Y éste es sin duda un juego de humo, reflejos y sombras en el que no es nada fácil desentrañar quién es quién.


Volviendo al vínculo con el asunto que nos ocupa, las guerras mundiales estarían indisolublemente asociadas con lo que fue el movimiento sionista que desemboca en la creación del estado de Israel, cuyo objetivo no es otro que la apropiación completa de Jerusalén que, bajo los criterios aquí contemplados y muchos otros más conocidos, sería un “punto caliente”. Similar para el caso de Crimea.


Pero volviendo a Irak, una segunda invasión tuvo lugar en 2003. Algunas informaciones que no publicó ningún gran medio indicaban que la causa de la caída definitiva del gobierno de Irak estaría relacionada con los hallazgos arqueológicos de un alemán, pensando que habían hallado la tumba de Gilgamesh, el héroe mítico de la epopeya sumeria.


Si en 1991 se programó una intervención en dos fases, la llamada operación “Tormenta del desierto” y su contraparte mucho menos conocida, “Escudo del desierto”, en 2003 la precipitación de los acontecimientos habría obligado a improvisar.


Para entonces EEUU estaba enfrascado en su “guerra contra el terror” e invirtió todo su capital político en ello, tras los atentados del 11S que tenían que justificarlo. Una operación paralela al sionismo con un calendario más amplio, pero el temor a que se pudiera descubrir algo similar a lo hallado en Kuwait forzó una intervención relámpago.


Así, sin contar con sus socios habituales y sin poder justificar ante el mundo la intervención, EEUU se vio forzado a salir de su agenda y al margen de la ONU. Esas eran las posibles “armas de destrucción masiva”. Estos son a fecha de hoy secretos celosamente guardados, por lo menos todo lo bien que se pueden guardar secretos de tal envergadura. Prefirieron dilapidar la práctica totalidad de su credibilidad excusándose con la razón de que “su inteligencia les había fallado”. Y en cierto modo así fue, aquello quedó en agua de borrajas.


En cuanto al experimento de 1943, Tesla falleció poco después. Los sucesivos intentos lanzaron resultados tan desagradables como los que se pueden ver novelados en la película La mosca, de 1987. La investigación enfrentó duros reveses, también en consonancia con un mayor desarrollo de la conciencia ética de las sociedades a lo largo de las décadas y la experimentación se vio severamente restringida.


Se suspendió inicialmente en los 40, se reactivó en los 80 tras la reaparición de aquellos soldados desaparecidos del USS Eldridge en 1943. No tardó mucho en suspenderse de nuevo, a tenor de los espeluznantes resultados referidos que han sido difundidos de forma novelada y como historias de ficción a través de la industria de entretenimiento.


2. La ingeniería inversa


Hay una diferencia crucial entre la ingeniería tradicional y la inversa. En el primer caso, el ingeniero parte de un cocimiento que aplica al diseño. En el segundo caso, el diseño puede estar muy alejado de su esfera de conocimiento.


Y desde luego no se puede decir que EEUU no tenga experiencia en el tema, por lo menos desde 1947. El final de la operación Highjump en la Antártida, es poco anterior al episodio de Roswell. El final de la segunda guerra mundial no tiene mucho que ver con lo impreso en los libros de historia, pero las explicaciones nos desviarían mucho del tema que nos ocupa.


El hecho es que en 1991 se pudo activar el portal, aún sin tener pleno conocimiento de las bases teóricas que sustentan tal tecnología. Tecnología con la que, de forma más o menos accidental, se había experimentado en 1943 y en los 80, con los resultados mencionados.


Esta vez el diseño no era de nuestros ingenieros, sino el dispositivo el recuperado, se diría, de las arenas del tiempo en Kuwait, similar a lo mostrado en la saga Stargate. Las investigaciones de teleportación cesaron desde que una mosca pasó por el lugar más inoportuno en el peor instante en algún momento de lo años 80. El diseño difiere pero la física en juego es fundamentalmente la misma.


Los resultados fueron profundamente descorazonadores. Otro nuevo revés para una investigación extremadamente restringida, tal como el resto de archivos clasificados en relación a la tecnología. Y los momentos en los que se está al borde de un descubrimiento que da un vuelco al paradigma científico, y que por lo tanto contienen el potencial de reescribir el equilibrio geoestratégico, son proclives a hacer aflorar la tensiones, no sólo políticas si no bélicas.


En cualquier caso, la ingeniería inversa tiene sus limitaciones, razón por la cual aún no vemos nada parecido a OVNIs en los concesionarios y seguimos desplazándonos mayormente sobre ruedas.

Aunque seguro que desde determinados ámbitos militares podrían darnos alguna que otra sorpresa en ese sentido, cuánto más lejos no estaremos entonces de comprender las bases teóricas de la teleportación.

La investigación del fenómeno que se conoce a nivel básico y, ahora sí, de forma pública y abierta (hasta cierto punto) como “entrelazamiento cuántico” apuntaría en esa dirección.


Llegados a este punto del relato, el problema para algunos es obvio hace mucho. ¿Qué hace un dispositivo de tecnología que aún apenas comprendemos enterrado bajo las arenas de Kuwait? Pues sencillo, romper todo el relato de la historia del que nos hemos dotado. O más bien el que ciertas esferas del poder han promovido en los últimos tiempos.


¿Y qué tiene que ver Roswell con la Antártida? ¿O debería decir la Atlántida? Por más preguntas que se respondan el equilibrio del tablero hasta momentos largos de pausa siempre se alcanza mediante nuevos interrogantes, no por las respuestas.


Por el momento podemos reflexionar sobre un grupo de personas que conforman una breve partida de exploración a no se sabe bien dónde y regresan más de tres décadas después habiendo experimentado un reconocimiento de unas pocas horas.


En física, es la relatividad la que da cuenta del fenómeno de dilatación “temporal”. También era Einstein el que decía que si no se lo puedes explicar a un niño de 5 años es que no lo comprendes bien. Y no creo que nadie pueda explicarle física cuántica a un niño de 5 años. De hecho Feynman lo que decía es que si crees entender la física cuántica, es que no la entiendes en absoluto, dejando constancia de lo que parece perplejidad.


Lo cierto es que la investigación pública fue conducida por callejones sin salida, ya antes de la segunda guerra mundial, por lo menos desde el congreso de Solvay en 1927. Quedó sellada bajo el lacre de la pequeña menorá con la que se designa la función de onda, la letra griega psi Ψ. A eso y no a otra cosa se refirieron los que hablaban de “ciencia judía”.




La forma en la que el poder se articula y ejerce su influencia es un asunto de estudio fascinante y la posición del ámbito judío y del sionismo es crucial. No en vano contamos los años a partir de acontecimientos de hace dos milenios en Palestina. Ése es el hecho.


Posteriormente, han tomado el poder ciertas élites convencidas de querer convencernos de que nada de aquello tuvo en realidad lugar. De ridiculizar ciertos intereses como sobre de las conspiraciones, que en realidad son una constante histórica, y en resumen de mantener a las masas con la atención dirigida hacia una hipertrofiada industria del entretenimiento, más que suficiente para cubrir las escasas horas de atención que pueden dejarles sus obligaciones laborales y familiares.


Hoy en occidente no es la religión, torcida, corrupta y decrépita la que ha de proveer todas las respuesta si no una ciencia que, como decía, ha sido abocada a una vía muerta conscientemente mientras en secreto la industria militar trata en vano de hallar el modo de interpretar algo que apenas conciben.


En cuanto al ámbito científico, queda bien definido el panorama, en cuanto al ámbito religioso sólo apuntar que la maldición del último gran maestre de la orden del temple se cumplió y el entramado de las diferentes sociedades secretas, todas cortadas por un patrón tan parecido que cabe sospechar de una misma autoría, terminó por hacerse con el control de la iglesia.


El obelisco del Vaticano da buena prueba de ello, la iglesia está siendo sistemáticamente demolida desde dentro. Las razones de tal enemistad histórica conciernen algunos hallazgos en tierra santa que al parecer no fueron “tributados” en Roma, si no usados en propio beneficio. Esta situación fue la que causó la virulencia eclesiástica que se ha conocido como inquisición y explica la persecución contumaz de cátaros, gnósticos, herejes de todo pelaje, y la desaparición pública de la orden del temple.


Pasando por diversas máscaras, al final constituyen el poder hegemónico financiero global que hoy conocemos. Entre ellas, posiblemente la de la llamada sociedad Thule. En tiempos recientes se conocieron como los iluminados de Baviera o Illuminati. Lógicamente, a lo largo de los siglos, no hablamos de las mismas personas, pero sí de algunas líneas de sangre y adláteres, custodios de un conocimiento del que se ha privado a las masas, destinadas a un mero papel productivo y con poco o ningún conocimiento de la realidad en la que viven.


En cuanto al origen de las diversas sociedades secretas, que salen tan baratas de crear como inventarse un nuevo nombre misterioso o rimbombante, creando mayor confusión, en un contexto donde el dinero es el que tiene la última palabra, no parece que haya en realidad tanto lugares distintos a los que dirigir la mirada.


Es tal la preponderancia del dinero que se diría que financian incluso estructuras que presuntamente serían del adversario. Pero en en realidad hace mucho que eso no pasa, para tener un adversario hay que estar en guerra, y ellos no están ya en ninguna guerra, las crean, las programan, las disponen en función de objetivos concretos. Las financian. Pero obviamente no toman parte en ninguna. Representan un poder indiscutido por siglos en ciertas latitudes, si bien su mano negra tal vez no tiene tanto alcance como ellos creen. Ponerles un nombre es un ejercicio de torpeza que sólo les facilita el cambiar de máscara. Tal vez no sean el reich de los mil años pero se podría decir que ya llevan más de 500.


Eso explica la decrepitud inoperante de una iglesia que ya era una forma de corrupción de lo que podríamos entender como una cierta doctrina cristiana, por lo menos desde el edicto de Milán. Cuando Constantino asimila una tendencia en un imperio que ya apuntaba a su fin. También explica la parálisis del avance científico en determinados ámbitos clave: la economía entierra a Marx asegurando la perpetuidad y exacerbación de dichas élites, la historia entierra a la Atlántida so pena de excomunión de la comunidad científica, por más que no pueda dar cuenta de evidencias de toneladas de piedras de toneladas y toneladas. Y la física sigue enterrada en la indeterminación de Heisenberg, habiendo determinado de partida que la representación de la partícula es una función de onda, que es indeterminada en sí misma.


Y es mediante una suerte de ingeniería inversa como esta forma de operar puede ponerse de manifiesto. Mientras sigan tratando de avanzar en secreto, en grupos minúsculos y con información altamente compartimentada, mientras sigan como ya hicieron los viejos templarios reservando sus hallazgos para sí mismos, se diría que tienen muy complicado avanzar y se ven abocados a un género similar de estancamiento al que han previsto para el resto de la sociedad. Siendo herederos de aquellos que promovieron la revolución francesa, sorprende que a la postre sigan viendo al resto como súbditos. Natural pues que ni siquiera quieran dejarse ayudar.



3. La naturaleza del problema


Einstein luchó, se diría, hasta el último de sus días. ¿Cómo? Sin hacer nada. Eso es exactamente lo que hizo, no volvió a publicar nada después de firmar la carta que prendería la mecha del proyecto Manhattan, dado el desenlace que produjo.


Pero además tampoco se quedó callado, es en Solvay, donde él estuvo presente, donde se desestima el modelo de onda-piloto de DeBroglie. Las discusiones son bien conocidas, incluso más allá del ámbito académico. La sentencia que ha quedado para la posteridad, ante la aproximación probabilística, y por lo tanto indeterminista que salió imperante de Solvay fue “dios no juega a los dados”.


Y cabe recordar que Einstein era judío, como Heisenberg. Pero no de “esos” judíos, al final era un tipo del que nadie esperaba nada y colocaron en una oficina de patentes. No es que estuviera en el banquillo, es que ni siquiera estaba en el equipo. Imagino que de Marx, también judío, podría decirse algo similar. Luego, es sin duda un asunto mucho más complejo que el relato naif del nazismo acerca de la raza aria, creado a modo de espantanpájaros para poder ser ridiculizado y defenestrado en el basurero de la historia. Extremo que, por cierto, ni siquiera explica el odio acérrimo a los judíos, cuyas causas habría que buscar en la recurrente tradición europea de expulsarlos de todas partes. Resultado de la operativa de ciertas élites tratando de socavar cada poder regional para hacerlo propio. Y, como decía antes, en occidente hace siglos que esa operación se ha visto consumada con éxito.


Volviendo a la discusión científica, la respuesta de Bohr no fue tan brillante en mi opinión: no le digas a dios qué hacer con su dados. Con él parece que Einstein mantuvo diversas discusiones que imagino acaloradas para el contexto académico.


De hecho los últimos años de Einstein en Princeton se diría que se caracterizaron más por cierto papel de activismo que por su desempeño académico, al menos por lo que ha trascendido al público.

Y menciono a Einstein porque es de su relatividad de donde se desprende el efecto de dilatación temporal, un fenómeno bastante bien conocido y que interviene en la necesaria reconfiguración de los relojes de los satélites responsables del sistema GPS, por ejemplo.


Es relevante para el caso porque lo que sucedió con los soldados que desaparecieron en 1943 del “Philadelphia” para reaparecer décadas después, no se trata en realidad de ningún viaje en el tiempo, lo cual es una imposibilidad física en los términos que se considera en la ciencia ficción, pero se le podría parecer bastante y prestarse a graves confusiones, tal vez inducidas.


La película Interstellar, de 2014, aborda con mayor certeza la cuestión. Aunque, como siempre, los finales que quedan a exclusivo arbitrio de la imaginación de los guionistas nunca son tan brillantes como las premisas plagiadas del guion de la realidad. Ésa que, no en vano, se dice que siempre supera a la ficción.


Luego, parece que la naturaleza del problema empieza a ser comprendida en alguna medida, pero la imprescindible noción de un tiempo de referencia que correlacione dos localizaciones en las que el “tiempo” (que no es más que los cambios en la materia) transcurre a distintas velocidades, sigue vedada en la interpretación de una teoría de la relatividad que continúa sin ser comprendida por completo. Ni en el ámbito público ni el ámbito del secreto militar.


La primera dificultad radica en nuestra concepción habitual de eso que llamamos tiempo y que Einstein definió como “una ilusión persistente”. En la relatividad el tiempo carece de existencia por sí mismo y queda fusionado de manera indisoluble con el medio espacio. Se diría que el espacio-tiempo es su principal legado. Y cuando la gravedad, que sigue siendo poco más o menos el mismo misterio que en tiempos de Newton, afecta a uno, afecta innegociablemente al otro.


Una coincidencia curiosa que da cuenta del proceder de las grandes mentes, es que el propio Newton escribió que nadie con sentido común (él hacía referencia a una formación académica) podía considerar que la gravedad interactúe entre dos puntos sin un agente intermediario.


En cuanto a Einstein, se refirió al entrelazamiento como “spooky action at a distance”. Dado el contexto que se ha venido ofreciendo en estas líneas, a nadie debería sorprender que se enterrara por lo tanto al “éter luminífero” por el que incluso Maxwell abogaba. Y lo que es imposible es aprender a navegar si uno parte de la consideración errónea de que el mar no existe. A la presa que han diseñado para contener el avance de los muchos, mientras unos pocos tratan de avanzar solos, para más inri a costa del resto, ni dejan ni van a dejar de salirle grietas, pero no tantas que no pueda tapar el dinero.


No es por lo tanto sorpresa ver en nuestra sociedad como aparentes incompetentes acceden a posiciones de privilegio mientras el talento queda, en muchos casos, relegado a vertederos. El talento genuino seguramente no acepte ni su corrupción, ni su deshonestidad, ni su secretismo, ni su abuso sistemático. Son, a la postre, los enemigos de la inteligencia. De la paz y de la justicia. Eso es lo que dicen sus actos, por más que no suelan escucharlo. Y eso les pasa por tener lacayos en vez de socios y súbditos en lugar de iguales.


No es tarea de estas líneas desentrañar los misterios últimos de la relatividad, de la cuántica, ni de su correlación, lo que vino a llamarse teoría del todo. Ya desde Faraday, las llamadas “fuerzas”, se intuían como fenómenos emergentes de otro más fundamental. Tampoco es el objetivo aclarar los pormenores de la tecnología sobre la que versa el texto. Quien escribe, seguramente a diferencia de otros, tiene claro que no es labor de unos pocos, cuánto menos de uno solo.


Creo que es interesante compartir una reflexión: si aquellos que diseñaron tecnología que apenas entendemos fueron, aparentemente, borrados de la faz de la tierra, sino por completo (y no faltará quien pretenda reinvindicar su herencia, debida o indebidamente), sin duda sí como la civilización que fuera, tal vez dispongamos de menos tiempo del que cabría esperar.


Y volviendo al tema del tiempo y la naturaleza del problema, una relación de 6 horas a 34 años equivale a un factor aproximado de 50.000. Eso quiere decir que una semana “allí”, sea donde sea que ese “allí” se refiere, aquí vendrían a ser unos mil años.


Vale la pena mencionar que no hay nada en los fenómenos de dilatación temporal que distorsione la percepción del flujo del tiempo de los sujetos. Como ya se ha mencionado, el tiempo no es más que el efecto emergente de la apreciación de cambios en la materia. Si se aceleran o deceleran todos los procesos de un contexto determinado, no hay por lo tanto constancia de modificación alguna, pues cualquier reloj se verá sometido a la misma alteración preservando la proporción.


En el ejemplo del pelotón de Kuwait de 1991, cumplieron su misión de reconocimiento sin mayor incidencia en el tiempo programado sin notar ninguna diferencia hasta producirse el viaje de vuelta.

Y con la fortuna de que éste pudiera producirse. El shock es indescriptible. Los que tenían hijos, ahora son más jóvenes que ellos. Sus parejas y amigos, casi ancianos. Sus padres tal vez fallecidos. Sus vidas se diría que se evaporaron al traspasar ese umbral, sin morir en absoluto. Ése es el efecto de una palanca 1 a 50.000.


Les esperan discusiones endemoniadas sobre derechos, obligaciones y secretismo. Hubiera sido más cómodo para los de aquí que jamás regresaran. Sus desapariciones están tramitadas burocráticamente y las ayudas a sus familiares satisfechas, que han continuado sus vidas con su vacío y una fría carta del gobierno sin mayor explicación. Y ellos han tenido tan sólo “un día más en la oficina”.


Además, el mundo ha cambiado bastante desde 1991, la verdad es que ésta sí es una película que ya hemos visto. Sucede que en el caso del “Philadelphia” hablamos más bien de un accidente acompañado de diversas secuelas. Sorprende sin embargo que la palanca de tiempo resulte de un ratio de similar magnitud. Si hubieran estado un día habrían aparecido más de un siglo después.


Luego, en este caso particular, no es difícil entender por qué puede parecer que se ha viajado en el tiempo. De hecho, ése es el efecto observado, pero en realidad no es eso exactamente lo que ha sucedido. Y aunque hubieran viajado a un lugar donde los dinosaurios sean un realidad y no una colección de enormes huesos, en ningún caso podrían haber viajado al pasado. Habrían viajado a otro lugar con líneas evolutivas y momento propio.


4. Implicaciones


A pesar de lo que en principio son desgracias personales, lo cierto es que la información obtenida está cerca de lo invaluable.


Si uno piensa en los constructores de tan endemoniada tecnología, no es difícil alumbrar algunas consideraciones significativas. Una palanca temporal de semejante magnitud como en la que estaría configurada el artefacto, es en sí misma un arma de guerra. No aquí, en realidad, si no en otra ubicación.


Cabe imaginar lo que se puede hacer, por ejemplo, en los preparativos de un conflicto bélico si uno tiene más de un siglo para planificarlo por cada día del que dispone un adversario. Y, cumplido su cometido, la localización quedaría sin uso. Hasta tal punto que, debido a la magnitud de la palanca, en pocos años del “otro lado” una nueva especie podría haber evolucionado, constituir una civilización y descubrir tales artefactos. Además de otros vestigios inexplicables en piedra cuyo cometido, diseño y tecnología aplicada les sería completamente ajena. ¿A alguien le suena esto de algo?


O quizás… el adversario en tal conflagración dispusiera de similar tecnología, habría localizado los enclaves del enemigo y de ahí la destrucción significativa que presentan algunos de esos vestigios mencionados, con evidencias de haber sido producida, en algunos casos, de formas que ni siquiera imaginamos. Ésa y no otra podría haber sido la caída de la Atlántida.


Sea como fuere la palanca de ratio 50.000 se antoja demasiado excesiva para cualquier otro cometido. Mucho interés debería tener lo situado en un enclave que impone dicha dilatación. O quizás sólo la búsqueda de un lugar donde vivir en paz, quién sabe.


En cualquier caso tal configuración, o una localización que impone tal dilatación, si es que no se ha modificado a lo largo del tiempo, desde luego no parece diseñada para dar un paseo por la tarde en otro mundo ni para un viaje de negocios, apenas para investigación. Remite a una combinación extrema precisamente diseñada para maximizar el efecto de dilatación temporal.


En tal configuración, sí opera como una máquina del tiempo que permite viajar al futuro de nuestra localización. O llevar cantidades ingentes de trabajo a la otra ubicación, siempre que se disponga de la mano de obra. Que tiempo hay incluso para hacerla reproducirse. En cualquier caso deberían existir muchas otras localizaciones que no arrojen tal tensión respecto a nuestra ubicación.


El marco teórico expuesto abre posibilidades inconcebibles para nosotros hasta la fecha como lo eran hace unos siglos internet o el teléfono móvil.

Volviendo a las experiencias personales, tres décadas no pasan en vano. Sólo la lista de celebridades muertas cambia la imagen del mundo. En el panorama musical, por ejemplo, Kurt Cobain y todo lo que fue el grunge y el movimiento de Seattle habría desaparecido antes de apenas existir. Tal vez encuentren consuelo en saber que The Rolling Stones o Metallica aún siguen girando.


Yendo a temas algo más profundos, la URSS colapsa en 1992. Las redes sociales... Esa gente estaría viviendo un capítulo de Black Mirror, que tampoco sabrían que es. De The Twilight Zone, tal vez.


Dos trilogías completas de Star Wars. El señor de los anillos llevado a la pantalla. En 1991 los videojuegos andaban por los 16 bit a resoluciones de 320x480. Cuesta imaginar la magnitud del cambio. China apenas empezaba el proceso de crecimiento económico que le ha llevado casi a doblarse en cada una de essa décadas. Las torres gemelas ya no existen más. Las pantallas ahora son enormes y planas. Hay coches eléctricos. Televisión a la carta, Netflix. Chat GPT y la IA, es casi despertar en una película de ciencia ficción.


Y problemas más inmediatos, quizás parte del personal que les enviara de ida ni siquiera siga con vida, sus superiores. No es tanto como para no poder reubicarse mentalmente, pero para una tarde no está mal. Esa gente lo que ha visto en pantalla en los últimos años, muy apropiadamente, es Regreso al futuro, para pasar en cierto modo a protagonizar un periplo similar.


Tampoco van a ser todo inconvenientes, al menos se han ahorrado la pandemia de covid-19, algo que por cierto podría ser un problema médico bastante serio. Qué bueno ser recibidos tras una misión altamente clasificada por un montón de desconocidos con mascarillas.


Es una putada enorme. Cabe esperar alguna que otra crisis de ansiedad y fases de negación, aceptación y duelo. Y lágrimas de hombres seguramente tan duros como los que más.

Luego, la inevitable fascinación ante lo acontecido y el infinito mar de posibilidades que se insinúa ante nuestros ojos. Welcome home. Me temo que Neil Armstrong tampoco está ya para recibirlos y Buzz anda bastante mayor. En comparación la gesta de estos últimos fue un mero paseo. Empieza una nueva era. Pero aún queda lo mejor: ¿qué había al otro lado?


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jueves, 16 de octubre de 2025

Stjärnport 3000 - Manual de Instrucciones

 


Stjärnport 3000


PORTAL INTERESTELAR – MANUAL DE INSTRUCCIONES


AVISO


Como usuario del portal interestalar Stjärnport 3000 usted renuncia a formular cualquier tipo de reclamación ante cualquier instancia, ya sea como resultado del uso debido o indebido del mismo, contra el distribuidor o el fabricante, si es que logra encontrarlo.



1. Preparativos


No sitúe el portal junto a desniveles, fuentes de calor o frío, no lo sumerja en el agua o cualquier otro líquido, (para organismos acuáticos el fabricante ofrece otro modelo). Evite las condiciones de presión, inducción electromagnética y cualquier otra radiación fuera de los márgenes propios del ambiente.



2. Puesta en marcha


Conecte el suministro de energía y presione el botón con el símbolo de “encendido” en la consola de mandos. Utilice la fuente de energía ofrecida por el fabricante (se vende por separado). El uso de fuentes de energía mal reguladas podría resultar en la emisión de radiación ionizante adicional.


No interrumpa el suministro de energía durante la operación del portal, para un apagado seguro apártese del resplandor azul y vuelva a presionar el botón “encendido” en la consola de mandos.



3. Funcionamiento del portal


El portal le permite navegar por la red de portales compatibles en tiempo real, esto es desplazar físicamente su organismo a otros lugares distantes en tiempo cero ¹.



CONSIDERACIONES NECESARIAS


Acerca de la dilatación temporal


Entre los diversos destinos a los que puede acceder a través del portal, es posible que encuentre algunos con desfases temporales significativos. El viaje de regreso será posible siempre y cuando la unidad en el punto de partida original continúe operativa en el momento de conexión en su tiempo propio².


Teniendo en cuenta la tecnología propuesta pueden darse tres supuestos básicos:


    0. Desfase temporal neutro o equivalente


En el caso ideal, cuando el portal de destino se haya bajo una “presión temporal” igual o parecida al portal de partida, el desfase temporal causado por los fenómenos de dilatación del cosmos puede ser negligible o suponer molestias menores: reajuste de relojes, jet lag, y alteraciones leves del ritmo circadiano.


Se denota indistintamente con las fórmula A=B o a=b para desfases neutros y A~B o a~b para desviaciones dentro del stándar del fabricante.



    +1. Desfase temporal positivo (incremental)


Hablamos de desfase temporal positivo o incremental cuando la presión temporal del portal de destino es mayor que la del portal de partida con la expresión pleonásmica: A>b que en alguna literatura puede verse resumida como +b o +B.


Siguiendo en la larga tradición de fabricantes de portales interestelares que considera que las cosas importantes vale la pena mencionarlas por duplicado. Las cosas importantes vale la pena mencionarlas dos veces.


Así, cuando el portal opera una conexión con desfase positivo, el usuario, que seguirá teniendo una experiencia y percepción del flujo del tiempo normal, hallará en su viaje de regreso³ que el tiempo transcurrido en el contexto donde se sitúa el portal de partida es MAYOR que el experimentado al otro lado del portal de destino.


Dicha situación puede generar la errónea impresión de “viajes en el tiempo”.


Las diferentes situaciones de presión temporal de las diversas localizaciones a lo largo de las innumerables galaxias pueden ser descritas como arcos de circunferencia, cuya longitud expresa la duración de la estancia tras el portal de destino.


La diferencia entre las longitudes de los arcos, que representan del tiempo efectivamente transcurrido como tiempo propio (TET), pueden resumirse también en forma de número racional o fracción.



Así, cuando un desplazamiento neutro se define con una relación 1/1, un desplazamiento a una presión temporal que doble la del punto de origen se expresaría como 2/1, siendo siempre el resultado de la división MAYOR que 1.


Las implicaciones de los desplazamientos con desfases temporales de Gran Magnitud comprenden desde acumulación de deudas y pérdida de allegados a situaciones de incomunicación por evolución de los lenguajes o situaciones de vulnerabilidad xenófoba por cambios en la especie dominante. El fabricante recomienda que los viajes con desfase de Gran Magnitud sean sólo de ida.




    -1. Desfase temporal negativo (decremental)


El caso opuesto al descrito, cerrando el abanico de posibilidades, es el desfase negativo, denotado como a<B o -b y -B. Son las situaciones donde el numerador es MENOR que el denominador y el resultado es decimal, o sea menor que 1, por ejemplo 1/2.


En este caso el TET en la localización de partida, definido habitualmente en grados de Tiempo Único Universal, es MENOR que el experimentado en el lugar de destino. Se trata por lo tanto de un desplazamiento desde un radio MENOR a uno mayor. Se considera decremental porque el viaje definitorio de la experiencia es el de regreso, siempre que éste se produzca. Caso contrario carece de sentido hablar de desfase por no existir elemento de contraste.


En este tipo de desplazamientos cabe esperar situaciones tales como envejecimiento prematuro, cansancio y a largo plazo distanciamiento social, aislamiento, genialidad y locura.

A diferencia de los desfases positivos, donde la dilatación es potencialmente ilimitada, el desfase negativo tiene la característica limitación del periodo de experiencia vital del usuario.


Por lo tanto, el tipo de desplazamiento negativo tiene una Magnitud Máxima (MM), al contrario que el desfase positivo.


ACERCA DE LA INFORMACIÓN


Una consideración importante, siempre desde el punto de vista del contexto del portal de origen, es la relacionada con la información. Por lo hasta aquí expuesto cabe deducir que en desplazamientos positivos se experimenta una pérdida de la Información Teórica Estimada (ITE) y en desplazamientos negativos se produce un incremento. Por lo tanto los cambios en la información son inversamente proporcionales al sentido del desplazamiento en el eje de desfase temporal.


LA ILUSIÓN DEL TIEMPO


Se hace necesaria la comprensión de los mecanismos del reloj cósmico para la operación satisfactoria de los portales. El usuario debe siempre tener presente que el desplazamiento efectivo se realiza en coordenadas espaciales y el desfase temporal experimentado es sólo una consecuencia del cierre de una operación con viaje de regreso.


Para evitar consecuencias no deseadas, se recomienda encarecidamente no conectar con localizaciones de las que no se tenga certeza tanto de la ubicación física del portal de destino así como de la situación de presión temporal, ya que podrían dar lugar a desfases GM inesperados.


Por ejemplo, podría usted tomar un café en una localización cercana al núcleo galáctico vecino y volver puntualmente para el entierro de su tatara-tatara-tatara nieto. O descubrir que su mundo ahora es regido por una especie de saltamontes telépatas mutantes con la que usted no podría comunicarse, en caso de desearlo.


El fabricante quiere recalcar que esto no es defecto o carencia alguna de la tecnología adquirida si no resultado de las propiedades intrínsecas del cosmos. Opere el portal con precaución.


Aviso a navegantes:

Algunos comerciantes de principios cuestionables podrían presentarle la tecnología como una “máquina del tiempo”, uso que no es en ningún caso objeto del diseño si no un fenómeno emergente que podría resultar en cuestionamientos acerca de la integridad física del usuario en diversos modos, por no hablar de la mental.


Para el uso adecuado del portal el usuario debe comprender la noción de Tiempo Único Universal (TUU) y que las diferentes localizaciones experimentan tiempos propios diferentes en función de su situación de presión temporal, siempre como resultado de la densidad energética. Puede encontrar bases de datos disponibles comercialmente con la información de las diferentes galaxias y cúmulos estelares. El fabricante se exime de cualquier responsabilidad derivada del uso de información suministrada por otros fabricantes.



4. Operación del portal


Con el dispositivo en situación de “encendido”, aproxímese al resplandor azul que emana de la estructura circular rotatoria. No opere el portal sin la estructura de protección con la que se suministra.


No permanezca con su organismo más tiempo del imprescindible en el umbral de luz. Su portal cuenta con los mecanismos de protección que la legalidad exige a los fabricantes en casi todas las galaxias, pero una guía de buenas prácticas es básica para evitar situaciones de entumecimiento de miembros, trastornos circulatorios o en casos extremos el conocido como “efecto espagueti”.


El portal no está diseñado como máquina de “succión”, absténgase por lo tanto de usos no previstos por el fabricante.


SELECCIÓN DEL DESTINO


Desde la consola de mandos, pulse una vez el botón con el símbolo “destino”. Después de eso, los símbolos del dial en la estructura circular del portal deberían iluminarse de forma intermitente.


Note que, además de la consola de mandos situada en la base (puede variar según el modelo), hay otros tres puntos en la estructura circular del dial en disposición de 90º, corresponden a los tres ejes del espacio tridimensional.


El portal, por defecto, está configurado para operar en el modo “automático” con destinos prefijados. Jamás opere el portal en modo “manual” más que bajo su responsabilidad y conociendo las condiciones del destino introducidas, con fines de investigación. Puede acceder al modo “manual” pulsando el botón con el símbolo “destino” dos veces. Entones parpadearán los tres indicadores del eje de coordenadas en la estructura del dial circular y podrá introducir las coordenada deseadas libremente dentro del rango de operación. Si se desea regresar, se recomienda que coincidan con las de otro portal operativo.


Aviso a navegantes:

Comerciantes de dudosa moral podrían ofrecerle el portal como dispositivo de “eutanasia asistida” mediante la asignación en modo manual en lo que se conoce como “coordenadas vacías”. Una vez más, no es el uso para el que el fabricante diseñó el aparato ni comparte la consideración de que la descompresión cósmica sea una forma digna de poner fin a la experiencia vital.


Desde la consola de mandos podrá introducir las coordenadas de destino tanto en modo manual como automático. Se recomienda actualizar la base de datos del dispositivo con las ofrecidas por el fabricante en el mismo momento que sean publicadas. Caso contrario, en lugar de visitar una luna de Andrómeda podría hallarse flotando en un cinturón de asteroides y polvo, aunque no por mucho tiempo.


Si las coordenadas seleccionadas corresponden con las de otro portal activo, las tres luces del eje de coordenadas en el dial se apagarán y quedarán iluminadas las tres coordenadas de los ejes espaciales. Si desea indicaciones adicionales sobre la situación de densidad temporal en el portal de destino con el que establezca conexión deberá adquirir un modelo superior que seguramente no pueda pagar.


ATRAVESANDO EL UMBRAL


Una vez establecido el destino, tal como se indica en el punto anterior, aproxímese al resplandor que emanará de la estructura rotatoria del dial. No permanezca con ninguna parte de su organismo más tiempo del necesario por más que pueda resultarle “estimulante” o sienta “agradables cosquillas”.


La correlación entre los casos de errores de copia en el ADN y el uso de portales no ha sido demostrada con los sigmas necesarios para establecer firmemente una relación causal, por lo que el fabricante declina toda responsabilidad.


Se ha reportado casos de usos no previstos para seccionar toda clase de materiales, entres ellos wolframio, titanio, tungsteno, etcétera, mediante la interrupción del suministro de energía fuera de protocolo con dichos elementos situados en el umbral del portal. De nuevo, no es la función original del diseño por lo que el fabricante se desentiende de las consecuencias uso del portal para tales fines.


MARCAPASOS, STENTS, PRÓTESIS METÁLICAS E IMPLANTES CEREBRALES


Si usted ha sido implantado, ya sea en el cerebro o en cualquier parte de su cuerpo, no debería usar este modelo, mucho menos aún si el implante contiene cualquier tipo de aleación ferromagnética.

Si usted nota un fuerte dolor de cabeza al aproximarse al portal, cese la operación de inmediato.


Aviso a navegantes:

Una vez más, algunos comerciantes sin escrúpulos podrían ofrecerle el dispositivo como “detector de abducidos con implantes”. El impacto de las aleaciones metálicas contra la estructura del portal por el campo electromagnético generado podría dañar el dispositivo e interferir con su correcto funcionamiento. Encontrará soluciones comerciales diseñadas al efecto antes mencionado, tal uso invalida de forma irrevocable la garantía del aparato.



EL TÚNEL DE LUZ


Una vez traspasado el umbral, con las referidas precauciones, siga avanzando con normalidad.

Al poco notará un hormigueo, más notorio en las partes sensibles de su organismo. No se asuste, es su cuerpo desintegrándose para reintegrarse en su punto de destino, si todo sale bien.


El lapso en el que usted se convierte en Información Estructurada Sobre Ondas Lumínicas (IESOL) puede ser más o menos duradero en función de la distancia entre el portal de origen y el destino seleccionado, pero nunca más de unos breves segundos, dado el rango del modelo adquirido.


Tenga en cuenta que usted no se estará desplazando a través del espacio habitual, si no a través del rizado que el dispositivo ha producido hasta su destino. Por lo tanto, si transcurridos unos segundos usted no se rematerializa al otro lado del portal de destino, felicidades, se ha convertido usted en una estrella. Ya no podría usted reintegrarse pero seguirá brillando, si no por siempre, por mucho tiempo, seguramente más del que podría desear.


En una operación exitosa debería aparecer atravesando el portal de destino seleccionado, en el modo automático, o en el emplazamiento seleccionado mediante coordenadas en el modo manual.



LLEGANDO A DESTINO


Tenga en cuenta que los siguientes síntomas pueden ser o no esperables después del uso de portales:


-Cefaleas y migrañas

-Desorientación

-Balbuceos y tartamudez

-Náuseas

-Diarrea severa

-Sensación de prurito o comezón

-Dolor testicular

-Ardor en los ojos

-Pezones hipersensibles


Los efectos a largo plazo podría comprender, entre otros:


-Megalomanía

-Afonía/Voz de eunuco

-Crecimiento anormal de vello en órganos auditivos

-Desprendimiento de reconstrucciones dentales

-Sequedad de tentáculos

-Hemorroides sangrantes

-Inclinación al pensamiento autoritario

-Catatonia disfórica


Entre los resultados que rara vez se presentan puede encontrar:


-Reflujo ácido son sabor a gazpacho

-Salir ileso del viaje


ÚLTIMAS CONSIDERACIONES ANTES DE EMPRENDER SU VIAJE


GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS


No es obligatorio pero sí recomendable actualizar testamento y últimas voluntades.


El uso del portal durante digestiones pesadas podría agravar alguna de la sintomatología mencionada y otras que a buen seguro le sorprenderán.


Si empieza a experimentar un ardor súbito en todo su organismo, podría estar sufriendo un “efecto espagueti”. Recuerde que en estos casos la indecisión es su peor enemigo.


Es recomendable vaciar intestinos, vejigas y en general cualquier órgano blando de pudiera desalojar su contenido de forma violenta y repentina.


Si usted presenta miembros con simetría especular, es posible que concluido el desplazamiento encuentre que uno de ellos se ha reintegrado de forma inversa. Así, si al cruzar el portal nota que tiene dos pies derechos en vez de uno de cada, vuelva a cruzar el portal en sentido opuesto y vuelva a intentarlo de nuevo en el sentido original. De esta forma se corrige casi siempre dicha situación.

También suele solucionar el caso de reintegrarse con un miembro de cada lado, pero en el lado opuesto.


Cuente los dedos de manos y pies una vez concluido el desplazamiento. Si nota que le sobra alguno y no ha viajado solo, podría ser de alguien más.


No trate de traspasar el portal portando armas de fuego, armas nucleares, termonucleares, bacteriológicas o aperitivos picantes.


Durante el breve trayecto, no escuche ni conteste a las voces.


Si nota la pérdida de algún órgano no mencionado o facultad mental o sensorial rellene el formulario dispuesto al efecto y remítalo al fabricante para su valoración (sólo en periodo de garantía).


Si usted presenta heterocromía ocular, tenga en cuenta que podría invertirse la posición. Si no la presenta, también, pero no se nota. No se sorprenda si sus dioptrías cambian de lado, el fabricante entiende que el total no varía y tras numerosos litigios la jurisprudencia ha establecido que tal hecho no queda amparado por la garantía.


QUÉ HACER SI...


-Si la luz azul del portal ha empezado a tornarse anaranjada...


Sitúese ante su portal y dé una par de enérgicos golpes sobre el dial, a la altura de reloj de las 4 y media, más o menos. Si no vuelve a su color original, dé otro par más, más fuerte. En caso de persistir la alteración suspenda su agenda de desplazamientos, prepare la cartera y contacte con el fabricante.


-Si se ha reintegrado usted en “coordenadas vacías”…


Opción A: Rece.


Opción B: Rece, pero antes, conviértase a alguna religión monoteísta para evitar el fenómeno colectivo de “dilución de la responsabilidad”.


Opción C: Cierre los ojos. Todo saldrá bien.


-Si en su viaje de regreso descubre que ha sufrido un desfase temporal postivo no previsto, por corrupción de la base de datos o cualquier otro error, y sus seres queridos ya han expirado…


Tan queridos no serían si no los echó de menos antes.


-Si en su viaje de regreso descubre que ha sufrido un desfase temporal postivo no previsto, por corrupción de la base de datos o cualquier otro error, y la civilización de la que partió ya no existe…


Lo primero es aprender el idioma.

 

 

-Si el portal no enciende…


Asegúrese de haber conectado el cable de alimentación.


-Si el portal enciende, pero no del todo…


Asegúrese de que el cable de alimentación está en buen estado y de no estar pisándolo o estrangulándolo de cualquier otro modo.


-Si el portal enciende, pero no está seguro si enciende del todo…


Ofrezca a algún amigo probarlo antes que usted.


-Si el destino al que arriba no tiene nada que ver con las coordenadas introducidas…


Le dijimos que usara sólo las bases de datos proporcionadas por el fabricante.


-Si el destino al que arriba no tiene nada que ver con las coordenadas introducidas y ha usado la base de datos del fabricante…


También le dijimos que actualizara siempre la base de datos.


-Si el destino al que arriba no tiene nada que ver con las coordenadas introducidas y ha usado la base de datos del fabricante perfectamente actualizada…


¿Qué pasa? ¿Es que usted no se equivoca nunca?


-Si seres de tres metros y piel escamosa empiezan a ingresar a través del portal...


Corra.


-Si seres humanoides como sombras con ojos rojos empiezan a ingresar a través del portal…


Corra más.


-Si empiezan a salir tentáculos enormes a través del portal…


No se preocupe, sólo quieren jugar.


-Si los tentáculos empiezan a hacer ademanes onerosos con imprecaciones a Cthulhu…


Algo habrá hecho usted que les ha puesto de mal humor.


-Si a través del portal le visitan otro tipo de extraterrestres…


La recomendación habitual es hacer croquetas, que le gustan a todo el mundo.


-Si el portal se desconecta en mitad del desplazamiento…


Le dijimos que utilizara el suministro de energía del fabricante, que no pisara el cable y que dejara hecho testamento.


-Si no logra contactar con el fabricante…


Fascínese ante la genialidad del mal.


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¹ Tiempo cero: La instantaneidad del dispositivo puede fluctuar por razones diversas.

² Tiempo propio: Momento o cantidad de tiempo referente a una localización particular, organismo o cosa.

³ Viaje de regreso: Si es que el mismo llega a producirse.

Potencialmente ilimitada: Salvo fin del universo.